Fecha de presentación:
abril, 2025 Fecha de aceptación: junio, 2025 Fecha de publicación: agosto, 2025
La comunicación en la gestión empresarial y el Balanced Scorecard: Estrategias de comunicación y
evaluación en un Instituto Superior Tecnológico
Communication in business management and the
Balanced Scorecard: Communication and evaluation strategies in a Higher
Technological Institute
|
marlene.soliss@ug.edu.ec ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1726-2467 |
|
|
|
|
|
Mag. John Emmanuel Tobar Litardo[3] |
|
|
|
|
Cita sugerida (APA, séptima
edición)
Solís, M.,
Espinoza, C.G., Tobar, J.E., y Enríquez, B.E. (2025). La comunicación en la
gestión empresarial y el Balanced Scorecard:
Estrategias de comunicación y evaluación en un Instituto Superior Tecnológico. Revista Mapa, 2(40),
28 – 44.
http://revistamapa.org/index.php/es
RESUMEN
Este
estudio se enfoca en optimizar la gestión empresarial y balance scorcard mediante el Cuadro de Mando Integral (CMI), dando
especial atención a las perspectivas estratégicas, comunicación y evaluación.
El problema abordado radica en las barreras comunicativas y de evaluación que
podrían obstaculizar el desarrollo organizacional, a pesar de tener productos o
servicios prometedores. El objetivo es proponer estrategias específicas para
cada perspectiva del CMI, considerando la comunicación y evaluación como
elementos fundamentales. La metodología, de enfoque cualitativo y cuantitativo,
no experimental y descriptivo, utiliza técnicas documentales y bibliográficas
para recopilar información. Los resultados resaltan la importancia de integrar
una comunicación efectiva y evaluación en las perspectivas financiera, de
clientes, procesos internos y aprendizaje, subrayando la necesidad de
considerar aspectos socioemocionales. Se presenta un conjunto de indicadores
cualitativos y cuantitativos para evaluar la implementación de estrategias,
junto con un marco de gestión integral.
Palabras claves: estrategias, evaluación, comunicación,
cuadro de mando integral, optimización
ABSTRACT
This study focuses on optimizing business management
through the Balanced Scorecard (BSC), giving special attention to strategic perspectives,
communication and evaluation. The problem addressed lies in the communication
and evaluation barriers that could hinder organizational development, despite
having promising products or services. The objective is to propose specific
strategies for each perspective of the WCC, considering communication and
evaluation as fundamental elements. The methodology, with a qualitative,
non-experimental and descriptive approach, uses documentary and bibliographic
techniques to collect information. The results highlight the importance of
integrating effective communication and evaluation into financial, customer,
internal processes and learning perspectives, underscoring the need to consider
socio-emotional aspects. A set of qualitative and quantitative indicators is
presented to evaluate the implementation of strategies, along with a
comprehensive management framework.
Keywords: strategies,
evaluation, communication, balanced scorecard, optimization
INTRODUCCIÓN
Este
estudio aborda el análisis de la optimización de la gestión, centrándose en las
barreras generadas por la comunicación y la evaluación de la gestión. Se
sostiene que estas barreras podrían actuar como obstáculos para el desarrollo
organizacional, independientemente de la prometedora naturaleza del producto o
servicio que se pretenda ofrecer. Asimismo, en primera instancia el análisis se
concentra en la ambigüedad conceptual inherente a la comunicación estratégica y
relaciones públicas, originada por la diversidad léxica y la falta de consenso
en su ámbito de estudio formal. Las investigaciones pioneras y los debates
sobre la adaptación universitaria han esbozado el panorama, abordando la
definición de roles y competencias profesionales. A pesar de su expansión
global, la disciplina conserva una marcada influencia occidental y anglosajona
(Gutiérrez y Sadi, 2020).
La
interrogante central persiste en la definición de las características de una
profesión global como las relaciones públicas y la comunicación estratégica,
así como en la capacitación de los profesionales para afrontar los desafíos
futuros en un entorno dinámico. Históricamente, la investigación se ha centrado
en las competencias actuales, pero el reciente Global Body
of Knowledge (GBOK) (Manley y Valin, 2017), han
abordado esta brecha, identificando conocimientos, habilidades y
comportamientos para diversos niveles de experiencia.
Por
tanto, desde un enfoque individualista de los actores y de la comunicación que
generan en la organización la problemática actual radica en la necesidad de
definir competencias futuras en un contexto global en constante cambio como
también, el expresar una perspectiva sobre el potencial de sus profesionales,
enfocándose en aspectos estratégicos y sociales para contribuir al éxito de sus
organizaciones.
Por
otro lado, desde el punto de vista organizacional Castillo y Castaño (2014):
“En los últimos años, la eficacia de las técnicas de comunicación tradicionales
ha ido disminuyendo y los profesionales del mercadeo han usado las prácticas
más creativas para atraer a los consumidores” (p.755). Por tanto, se destaca la
decreciente eficacia de las técnicas de comunicación tradicionales en
marketing, impulsando a los profesionales a adoptar enfoques más creativos para
cautivar a los consumidores. Este cambio evidencia la necesidad imperante de
innovación y resalta la importancia crucial de la creatividad en las
estrategias de comunicación para mantener la efectividad en un entorno
competitivo y en constante cambio. En síntesis, la cita subraya la adaptación
continua necesaria en el ámbito del marketing, donde la creatividad emerge como
un recurso esencial para enfrentar los desafíos y mantener conexiones efectivas
con las audiencias contemporáneas.
En
cambio, desde una perspectiva tecnológica en la era de la Web 2.0, la gestión
de la comunicación enfrenta desafíos significativos, destacándose la pérdida de
control sobre las conversaciones entre usuarios que afecta a las empresas.
Aunque las herramientas digitales y las redes sociales ofrecen ventajas,
algunas organizaciones las interpretan como amenazas (Paladines et al., 2020).
Por tanto, desde un enfoque estratégico, la interacción personal facilitada por
la tecnología puede fortalecer la lealtad a la marca y mejorar la comprensión
del entorno empresarial. Es crucial reconocer la diversidad en la forma en que
los individuos utilizan las redes sociales para lograr una gestión efectiva,
adaptándose y fomentando un intercambio de valor beneficioso.
Asimismo,
se resalta la importancia estratégica de las plataformas sociales líderes, como
Facebook, Twitter e Instagram, al reconocerlas no solo como medios de
entretenimiento, sino también como herramientas eficaces para la realización de
negocios. Se destaca la necesidad de precaución al emplear medios sociales con
el objetivo de incrementar los ingresos, haciendo hincapié en que las entidades
deben cultivar un elevado nivel de compromiso o "engagement"
con sus seguidores (Flores, 2023). Desde un enfoque estratégico, se sugiere que
las empresas se enfoquen en construir relaciones significativas con la
audiencia, subrayando que la participación de los seguidores mediante
reacciones y comentarios es clave para lograr una auténtica comunicación 2.0.
En resumen, el análisis enfatiza la integración estratégica de las plataformas
sociales en la gestión empresarial, no solo como canales de comunicación, sino
como impulsores efectivos de objetivos comerciales y la construcción de
relaciones sólidas con la audiencia.
Otro
aspecto relevante para este estudio se orienta en el análisis de la gestión a
nivel organizacional, en contraste con la evaluación de la gestión, enfatiza la
importancia del plan estratégico como un proceso sistemático y organizado. Este
plan actúa como una interfaz dinámica que orienta la toma de decisiones y la
implementación de acciones para avanzar hacia un destino deseado. La gestión
efectiva implica mantener una conducta confiable y consistente a lo largo del
tiempo, lo que refleja la adopción y ejecución de una estrategia coherente
(Quiroz et al., 2020).
Por
tanto, el plan estratégico se posiciona como una herramienta esencial para
analizar, diagnosticar, decidir y reflexionar colectivamente sobre el presente
y futuro de las organizaciones. Durante este proceso de planificación, se
realiza un análisis exhaustivo de la situación interna y externa, evaluando el
estado actual y delineando el nivel de competencia deseado, proponiendo
alternativas ante posibles escenarios futuros.
Adicionalmente,
el plan estratégico se conceptualiza como una secuencia ordenada de pasos a lo
largo del tiempo, permitiendo la consecución de metas y objetivos. En este
contexto, la gestión del enfoque empresarial, la toma de decisiones y la
función se convierten en guías fundamentales para adaptarse a nuevas
circunstancias y lograr eficiencia y eficacia. En resumen, el análisis destaca
la integralidad del plan estratégico como un proceso reflexivo que capacita a
la alta dirección para determinar los recursos necesarios, tomar decisiones
globales y establecer medidas estratégicas a corto, mediano y largo plazo.
La
integración de diversas fuentes resalta la centralidad de la dirección
estratégica en la administración organizacional. Se abordan dimensiones
históricas fundamentales y se propone un enfoque en tres fases esenciales:
formulación, implementación y evaluación de estrategias (Panta, 2023). Estas
etapas comprenden desde la alineación con la misión hasta la toma de decisiones
basada en factores internos y externos. Se destaca la importancia de sistemas
de gestión y evaluación de planes estratégicos para lograr resultados positivos
(Barasa, 2019). La práctica común de la formulación
de Planes Estratégicos en empresas y la relevancia de instrumentos para
estructurar estrategias son resaltadas. La planificación estratégica, aunque
exige conocimientos formales, análisis profundo y objetivos claros, es crucial
para alcanzar metas y obtener resultados positivos (Dutra,
2022). En conjunto, estos estudios subrayan la complejidad y necesidad de una
gestión estratégica integral para el desarrollo organizacional.
Por
otro lado, Plasencia et al. (2023), describen que el análisis de la gestión
desde una perspectiva estratégica, centrado en la evaluación para el desarrollo
sostenible, pone de manifiesto múltiples deficiencias y desafíos. Se resalta la
carencia de sistemas de dirección que aborden de manera integral las
dimensiones económica, social y ecológica, evidenciando una atención limitada a
los aspectos sociales en las propuestas existentes. La falta de integración
entre los sistemas de dirección y los instrumentos de evaluación para la
sostenibilidad también se observa, señalando una brecha en la implementación
práctica.
La
sostenibilidad, con su componente ético y normativo, no recibe la atención
adecuada en las propuestas de gestión y evaluación, evidenciando una falta de
consideración hacia la dimensión ética (Subercaseaux et al. 2021). La revisión
de propuestas de sistemas de dirección muestra la ausencia de elementos éticos
empresariales, como códigos y prácticas éticos. Para implementar los principios
de sostenibilidad, se destaca la necesidad de abordar aspectos normativos,
estratégicos y operativos en las organizaciones. Sin embargo, la mayoría de los
modelos propuestos se enfocan en el nivel estratégico, necesitando una mejor
traducción operativa.
La
dirección estratégica, como un proceso iterativo y holístico, se enfoca en la
formulación, implementación y monitoreo de la estrategia, respondiendo a las
fuerzas del entorno y coordinando recursos internos para generar ventajas a
largo plazo. No obstante, la evaluación estratégica, una etapa crucial,
requiere una atención más detallada para lograr una implementación efectiva y
sostenible de las estrategias organizacionales.
El
Cuadro de Mando Integral (CMI), desarrollado por Norton y Kaplan (2009), ha
sido crucial para evaluar el rendimiento empresarial, abordando dimensiones
financieras, de clientes, operativas y de personal. No obstante, carece de
aspectos esenciales para las organizaciones, como la preservación de la riqueza
socioemocional. La dimensión "Satisfacción", propuesta por Gimeno
(2009), y el concepto de "Cohesión" de Barber y Buehler
(1996), atienden estas limitaciones, focalizándose en las relaciones
familia-empresa y el afecto compartido en la familia.
Asimismo,
la planificación estratégica y la gestión eficiente son cruciales para diversas
organizaciones, destacándose el Cuadro de Mando Integral (CMI) como una
herramienta clave para convertir la estrategia en indicadores de desempeño
coherentes, equilibrando aspectos financieros y no financieros. Dentro de estas
entidades, la planificación estratégica aborda áreas críticas como gestión de
la cadena de suministro, calidad, seguridad alimentaria, diseño de menús y
satisfacción del cliente.
Según
las hipótesis basadas en el Modelo Evolutivo Tridimensional de Gersick et al., (1997), las etapas evolutivas de las
organizaciones influyen en el desarrollo de la Gestión de Desempeño (GD),
adaptando prácticas a las demandas de cada fase. En organizaciones con
relaciones comunitarias, confianza y visión a largo plazo, las actividades de
GD centradas en mejorar competencias cobran importancia, mientras que las
orientadas al control del rendimiento pierden relevancia.
La
gestión efectiva de organizaciones se ve afectada por objetivos que trascienden
los beneficios económicos, incluyendo la preservación de la riqueza
socioemocional. La satisfacción de los empleados con la GD está vinculada a la
imparcialidad de los líderes y el control que los empleados ejercen sobre estas
actividades (García, 2023). En resumen, se subraya la necesidad de expandir el
CMI en organizaciones, incorporando dimensiones como "Satisfacción" y
"Cohesión", y las hipótesis ofrecen un marco para entender cómo las
etapas evolutivas, relaciones comunitarias y objetivos ampliados influyen en la
GD y la satisfacción de los empleados en este contexto.
METODOLOGÍA
El
marco metodológico para este estudio se basará en un enfoque cualitativo que
permita explorar, comprender y contextualizar las dinámicas complejas de la
gestión empresarial, específicamente enfocado en la implementación del Cuadro
de Mando Integral (CMI) y su relación con las estrategias integradas de
comunicación y evaluación. El diseño de la investigación adoptará una modalidad
no experimental, ya que no se manipularán variables, sino que se observarán y
analizarán fenómenos existentes en su entorno natural.
El
alcance de la investigación será descriptivo, buscando detallar las
características, factores y relaciones que conforman la implementación del CMI
y las estrategias de comunicación y evaluación en el ámbito empresarial. Se
emplearán técnicas documentales y bibliográficas para recopilar información
relevante de fuentes académicas, investigaciones previas y literatura
especializada. Este enfoque permitirá un análisis profundo de las teorías,
modelos y casos prácticos relacionados con el tema, proporcionando una base
sólida para el desarrollo de la propuesta.
La
metodología cualitativa se centrará en la interpretación y comprensión de las
percepciones, experiencias y prácticas de las organizaciones en relación con la
implementación del CMI y las estrategias de comunicación y evaluación. Se
realizarán análisis detallados de informes financieros, documentos internos y
cualquier material que ofrezca una visión completa de la gestión empresarial.
Este enfoque integral proporcionará una comprensión profunda de la
interconexión entre las perspectivas estratégicas, la comunicación
organizacional y la evaluación del desempeño en el contexto del CMI.
Por
tanto, este estudio se enfoca en optimizar la gestión empresarial mediante la
integración del Cuadro de Mando Integral (CMI), destacando los desafíos de
comunicación y evaluación. Se reconoce la importancia de superar barreras para
el desarrollo organizacional, especialmente en un entorno global dinámico. La
investigación aborda la ambigüedad en la comunicación estratégica y relaciones
públicas, destacando la necesidad de definir competencias futuras en un
contexto global. Desde una perspectiva tecnológica, se analiza la gestión de la
comunicación en la era de la Web 2.0, resaltando la importancia de las redes
sociales y su papel estratégico.
Gestión Empresarial desde Diferentes Perspectivas:
Desde
el punto de vista organizacional, se destaca la disminución de la eficacia de
las técnicas de comunicación tradicionales en marketing, impulsando la
creatividad como respuesta. Además, se aborda la pérdida de control en la era
digital y la necesidad de adaptarse a la interacción personal facilitada por la
tecnología para fortalecer la lealtad a la marca.
Enfoque Estratégico de las Plataformas Sociales:
Se
subraya la importancia estratégica de plataformas sociales líderes, proponiendo
una gestión centrada en construir relaciones significativas con la audiencia.
Se enfatiza la necesidad de cautela y alto "engagement"
para utilizar medios sociales con fines comerciales, posicionándolos como
canales efectivos de comunicación y construcción de relaciones sólidas.
Planificación Estratégica como Pilar Fundamental:
Desde
una perspectiva organizacional, se enfatiza la importancia del plan estratégico
como una herramienta esencial para analizar, diagnosticar, decidir y
reflexionar colectivamente sobre el presente y futuro. La gestión efectiva se
posiciona como guía para la toma de decisiones coherentes y confiables en el
tiempo.
Dirección Estratégica y Evaluación para el
Desarrollo Sostenible:
Se
resalta la complejidad de la dirección estratégica, describiéndola como un
proceso holístico que abarca formulación, implementación y evaluación de
estrategias. Se identifica una brecha en la atención a dimensiones económicas,
sociales y ecológicas en las propuestas actuales, sugiriendo una falta de
consideración hacia la dimensión ética.
Integración del CMI y Desarrollo Organizacional:
Se
propone la integración del CMI como un marco para optimizar la gestión
empresarial, destacando la necesidad de considerar dimensiones como
"Satisfacción" y "Cohesión". Se enfatiza la relevancia de
comprender cómo las etapas evolutivas, relaciones comunitarias y objetivos
ampliados influyen en la gestión del desempeño y la satisfacción de los
empleados en organizaciones.
Esta
propuesta sugiere un enfoque integral para optimizar la gestión empresarial,
considerando la comunicación estratégica, evaluación, planificación estratégica
y dirección estratégica como pilares fundamentales. La integración del CMI
emerge como un componente esencial para abordar estas áreas críticas,
promoviendo la adaptabilidad y eficacia en un entorno empresarial dinámico.
Por
otro lado, el Cuadro de Mando Integral (CMI) se revela como un instrumento
crucial para la optimización estratégica de la gestión, enriqueciendo las
perspectivas financieras, de clientes, procesos internos y aprendizaje y
crecimiento. Este enfoque integral se orienta hacia la comunicación efectiva y
una evaluación estratégica robusta.
1. Perspectiva Financiera:
En
el contexto del CMI, la perspectiva financiera va más allá de las métricas
tradicionales. No solo se trata de evaluar el rendimiento económico, sino
también de comunicar de manera transparente las metas financieras a todos los
niveles de la organización. La eficiente comunicación de los objetivos
financieros impulsa la alineación y el compromiso, elementos cruciales para el
éxito financiero a largo plazo.
2. Perspectiva de Clientes:
La
optimización de la gestión desde la perspectiva de clientes implica una
comunicación proactiva con los stakeholders. La
comprensión de sus necesidades cambiantes y la retroalimentación constante se
integran en la evaluación estratégica para adaptar las estrategias de manera
ágil. La comunicación efectiva con los clientes es esencial para mantener
relaciones sólidas, mientras que la evaluación estratégica identifica
oportunidades de mejora continua.
3. Perspectiva de Procesos Internos:
La
gestión eficiente de procesos internos se logra mediante una comunicación clara
de los objetivos y roles. La comunicación transparente fomenta la colaboración
y el entendimiento de los procesos, mientras que la evaluación estratégica se
centra en la eficacia operativa. La identificación de ineficiencias y áreas de
mejora se traduce en acciones concretas para optimizar la gestión interna.
4. Perspectiva de Aprendizaje y Crecimiento:
La
comunicación interna efectiva es esencial para la perspectiva de aprendizaje y
crecimiento. La transmisión clara de las oportunidades de desarrollo y la
importancia del aprendizaje continuo fomenta un ambiente propicio para la
innovación. La evaluación estratégica en esta perspectiva se enfoca en medir la
eficacia de los programas de desarrollo y su impacto en el crecimiento
organizacional a largo plazo.
Integración de Comunicación y Evaluación:
La
comunicación estratégica se convierte en el hilo conductor que vincula estas
perspectivas, asegurando que todos los miembros de la organización comprendan
las metas estratégicas y su contribución individual. La evaluación estratégica,
basada en información clara y precisa, permite una toma de decisiones informada
y la identificación de áreas de mejora en cada perspectiva.
La
optimización de la gestión, a través de la integración de estas perspectivas,
se reflejará en un rendimiento financiero mejorado, relaciones sólidas con los
clientes, procesos internos más eficientes y un ambiente organizacional
propicio para el aprendizaje y el crecimiento. La alineación estratégica se
logra a través de una comunicación efectiva, y la evaluación constante
garantiza la adaptabilidad y la mejora continua.
Asimismo,
la combinación de comunicación y evaluación estratégicas en todas las
perspectivas del CMI establece un marco sólido para la optimización de la
gestión. La coherencia en la comunicación y la atención estratégica en la
evaluación promueven la eficiencia y eficacia en cada aspecto de la
organización, asegurando un camino hacia el éxito a largo plazo.
Estrategias
Integradas para la Gestión a través del Cuadro de Mando Integral (CMI):
Comunicación y Evaluación en Todas las Perspectivas
Perspectiva Financiera:
Comunicación:
Establecer reuniones periódicas de revisión financiera para compartir de manera
transparente los objetivos financieros, desafíos y logros con todos los niveles
de la organización. Utilizar informes financieros claros y accesibles para
comunicar el rendimiento.
Evaluación:
Implementar indicadores clave de rendimiento financiero (KPI) que permitan
evaluar la rentabilidad, eficiencia y liquidez. Realizar análisis comparativos
regulares con metas establecidas y proporcionar retroalimentación específica.
Perspectiva de Clientes:
Comunicación:
Mantener canales abiertos de retroalimentación con los clientes a través de
encuestas, redes sociales y eventos. Comunicar de manera proactiva las mejoras
basadas en comentarios y destacar casos de éxito. Establecer un sistema de
atención al cliente eficiente y personalizado.
Evaluación:
Medir la satisfacción del cliente mediante indicadores como la retención, la
lealtad y la participación en programas. Evaluar la percepción de la marca y la
eficacia de las estrategias de adquisición de clientes.
Perspectiva de Procesos Internos:
Comunicación:
Facilitar la comunicación entre los equipos mediante plataformas colaborativas
y reuniones regulares. Comunicar claramente los roles y responsabilidades en
los procesos internos y destacar los éxitos del equipo. Fomentar la cultura de
retroalimentación y mejora continua.
Evaluación:
Implementar métricas de eficiencia operativa, como tiempos de ciclo y reducción
de errores. Utilizar encuestas internas y sesiones de retroalimentación para
evaluar la percepción de los empleados sobre la eficacia de los procesos.
Perspectiva de Aprendizaje y Crecimiento:
Comunicación:
Promover una cultura de aprendizaje mediante la comunicación clara de
oportunidades de desarrollo. Utilizar boletines, seminarios web y sesiones
informativas para compartir conocimientos y logros. Fomentar la apertura a
nuevas ideas y la experimentación.
Evaluación:
Implementar evaluaciones de desempeño que incluyan metas de desarrollo
profesional. Medir la participación en programas de capacitación y evaluar el
impacto en el crecimiento individual y organizacional.
Integración de Comunicación y Evaluación:
Comunicación:
Establecer un tablero de comunicación centralizado que refleje los objetivos
estratégicos y los avances en todas las perspectivas. Utilizar informes
visuales y narrativos para explicar el rendimiento y las áreas de mejora.
Evaluación:
Desarrollar un sistema de evaluación integrado que considere todas las
perspectivas del CMI. Realizar revisiones periódicas y utilizar datos
cuantitativos y cualitativos para evaluar el progreso hacia los objetivos
estratégicos. Ajustar estrategias según las lecciones aprendidas.
Por
consiguiente, la implementación de estas estrategias permitirá una gestión
óptima, mejorando la eficiencia financiera, la satisfacción del cliente, la
eficacia de los procesos internos y el desarrollo del capital humano. La
comunicación efectiva y la evaluación constante se convertirán en pilares para
la toma de decisiones informada y la mejora continua, fortaleciendo la posición
competitiva de la organización a largo plazo.
Indicadores
para Estrategias Integradas de Comunicación y Evaluación en el Cuadro de Mando
Integral (CMI):
A
continuación, se presenta una tabla que describe los indicadores para
Estrategias Integradas de Comunicación y Evaluación en el Cuadro de Mando
Integral (CMI):
Tabla
1
Indicadores
|
Perspectivas CMI |
Enfoque |
Tipo de indicadores |
Descripción |
|
Perspectiva
Financiera |
Comunicación |
Indicadores Cualitativos |
Nivel de comprensión de los informes
financieros por parte de los empleados. |
|
Indicadores Cuantitativos |
Frecuencia de las reuniones
financieras y participación de empleados. |
||
|
Evaluación |
Indicadores Cualitativos |
Percepción de la transparencia
financiera según encuestas internas. |
|
|
Indicadores Cuantitativos |
Rentabilidad (ROA, ROE), liquidez y
eficiencia operativa. |
||
|
Perspectiva
de Clientes |
Comunicación |
Indicadores Cualitativos |
Número de sugerencias/ideas
compartidas por clientes. |
|
Indicadores Cuantitativos |
Tiempo de respuesta a consultas y
solicitudes de clientes. |
||
|
Evaluación |
Indicadores Cualitativos |
Calificación de satisfacción del
cliente a través de encuestas. |
|
|
Indicadores Cuantitativos |
Tasa de retención de clientes, Net Promoter Score (NPS). |
||
|
Perspectiva
de Procesos Internos |
Comunicación |
Indicadores Cualitativos |
Percepción del flujo de comunicación
en encuestas internas. |
|
Indicadores Cuantitativos |
Frecuencia de reuniones de equipo y
uso de plataformas colaborativas. |
||
|
Evaluación |
Indicadores Cualitativos |
Opiniones sobre eficiencia operativa
en sesiones de retroalimentación. |
|
|
Indicadores Cuantitativos |
Tiempo de ciclo de procesos, tasa de
errores. |
||
|
Perspectiva
de Aprendizaje y Crecimiento |
Comunicación |
Indicadores Cualitativos |
Participación en programas de
aprendizaje y desarrollo. |
|
Indicadores Cuantitativos |
Número de sesiones informativas y
seminarios web. |
||
|
Evaluación |
Indicadores Cualitativos |
Percepción del impacto de la
capacitación en encuestas de desempeño. |
|
|
Indicadores Cuantitativos |
Crecimiento en habilidades y competencias,
participación en proyectos innovadores. |
||
|
Indicadores
de Integración de Comunicación y Evaluación |
Comunicación |
Indicadores Cualitativos |
Nivel de conciencia sobre objetivos
estratégicos según encuestas internas. |
|
Indicadores Cuantitativos |
Uso y participación en el tablero de
comunicación centralizado. |
||
|
Evaluación |
Indicadores Cualitativos |
Evaluación de la efectividad del
sistema de evaluación en encuestas internas. |
|
|
Indicadores Cuantitativos |
Frecuencia y calidad de las revisiones
periódicas del CMI. |
Estos
indicadores proporcionan un marco completo para evaluar la efectividad de las
estrategias integradas de comunicación y evaluación en cada perspectiva del
Cuadro de Mando Integral.
Asimismo,
se presenta una matriz de riesgos basada en el Cuadro de Mando Integral (CMI).
Se han identificado posibles riesgos asociados a cada perspectiva del CMI y se
ha asignado un nivel de impacto y probabilidad a cada uno. Los niveles de
impacto y probabilidad se clasifican como bajo, medio y alto.
Tabla
2
Matriz
de riesgo
|
Perspectiva |
Riesgo |
Impacto |
Probabilidad |
Nivel de Riesgo |
|
Financiera |
Falta de Transparencia Financiera |
Alto |
Medio |
Alto |
|
Inconsistencia en Informes |
Medio |
Bajo |
Medio |
|
|
Clientes |
Insatisfacción del Cliente |
Alto |
Medio |
Alto |
|
Pérdida de Clientes |
Medio |
Medio |
Medio |
|
|
Procesos Internos |
Ineficiencia Operativa |
Alto |
Alto |
Alto |
|
Errores en Procesos |
Medio |
Medio |
Medio |
|
|
Aprendizaje y Crecimiento |
Falta de Desarrollo de Habilidades |
Medio |
Bajo |
Medio |
|
Resistencia al Cambio |
Alto |
Medio |
Alto |
|
|
Integración Comunicación y Evaluación |
Desconexión con Objetivos
Estratégicos |
Alto |
Alto |
Alto |
Impacto:
Alto:
Puede tener un impacto significativo en el logro de los objetivos estratégicos.
Medio:
Tiene un impacto moderado y podría afectar parcialmente el logro de los
objetivos.
Bajo:
Tiene un impacto limitado y probablemente no afectará gravemente los objetivos.
Probabilidad:
Alta:
Es probable que ocurra con frecuencia.
Media:
Tiene una probabilidad moderada de ocurrir.
Baja:
Tiene una probabilidad baja de ocurrir.
Nivel
de Riesgo:
Alto:
Requiere atención inmediata y acciones correctivas.
Medio:
Necesita supervisión continua y posiblemente acciones preventivas.
Bajo:
Puede manejarse con seguimiento regular.
CONCLUSIONES
En
conclusión, el estudio resalta la importancia crítica de la planificación
estratégica y la gestión eficiente en las organizaciones, especialmente en el
sector de servicio de alimentación. La implementación del Cuadro de Mando
Integral (CMI) emerge como una herramienta esencial para traducir la estrategia
en indicadores coherentes de desempeño, equilibrando medidas financieras y no
financieras.
Desde
la perspectiva financiera, se enfatiza la necesidad de una comunicación
efectiva, medida por el nivel de comprensión de los informes financieros y la
participación en reuniones financieras. La evaluación se centra en indicadores
clave como rentabilidad, liquidez y eficiencia operativa. La perspectiva de
clientes destaca la importancia de la comunicación a través del tiempo de
respuesta a consultas y la cantidad de sugerencias compartidas por los
clientes. La evaluación se centra en la satisfacción del cliente, medido por la
tasa de retención y el Net Promoter Score (NPS).
En
cuanto a los procesos internos, la comunicación se evalúa mediante la
percepción del flujo comunicativo y la frecuencia de reuniones de equipo. La
evaluación incluye indicadores como el tiempo de ciclo de procesos y la tasa de
errores. La perspectiva de aprendizaje y crecimiento destaca la importancia de
la comunicación a través de la participación en programas de desarrollo. La
evaluación se mide mediante la percepción del impacto de la capacitación y el
crecimiento en habilidades.
La
integración de estas perspectivas en un enfoque estratégico implica la
necesidad de una comunicación coherente y una evaluación precisa. La
implementación de estrategias de comunicación y evaluación en cada perspectiva
contribuirá al éxito general de la organización. El análisis integral concluye
subrayando que la gestión empresarial debe adaptarse a un entorno dinámico y
global. La capacidad de integrar la comunicación efectiva y una evaluación
precisa en cada aspecto de la operación empresarial se vuelve crucial para la
toma de decisiones informada y el desarrollo sostenible. En resumen, el enfoque
estratégico a través del CMI, respaldado por estrategias integradas de
comunicación y evaluación, ofrece un marco robusto para optimizar la gestión y
alcanzar el éxito organizacional.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Barasa Kabeyi, M. (2019). Organizational strategic planning, implementation and
evaluation with analysis of challenges and benefits for profit and nonprofit
organizations. 5(6), 27-32.
Barber, B. y Buehler, C. (1996).
Family cohesion and enmeshment: different constructs, different effects. Journal of marriage and family, 58(2), 433-441.
Castillo, M., & Castaño, V. (2015). La promoción
turística a través de técnicas tradicionales y nuevas. Una revisión de 2009 a
2014. Estudios y perspectivas en turismo, 24, 755-775. Recuperado de:
https://www.redalyc.org/pdf/1807/180739769017.pdf.
Dutra
da Costa, D. (2022). Propuesta de un nuevo modelo de alineamiento estrat´egico personal para profesionales de recursos
humanos en posiciones estrat´egicos. Revista Cient´ıfica
”Visi´on de Futuro”,
27(1).
Flores, E. M. (2023). La influencia de empresas
multinacionales en las redes sociales Meta, regulación y el Metaverso de
Facebook. Revista Perspectivas, 8(23), 20-38.
García Aráoz, Rodolfo, Lucero Bringas, María de los Angeles, & Ribbert, Elsa
Erica. (2023). La gestión del desempeño en la empresa familiar. Ciencias
administrativas, (21), 1. Https://dx.doi.org/https://doi.org/10.24215/23143738e109
Gersick, K. E., Davis, J. A., Hampton, M. M., & Lansberg, I. (1997). Empresas
familiares: generación a generación. México: McGraw-Hill.
Gimeno Sandig, A. (2009). El
desempeño de la empresa familiar: un estudio causal de los factores y variables
internas [Tesis de Doctorado]. ESADE, España.
Gutiérrez-García, Elena, & Sadi,
Gabriel. (2020). Capacidades profesionales para el mañana de la comunicación
estratégica: contribuciones desde España y Argentina. Revista de Comunicación,
19(1), 125-148. https://dx.doi.org/10.26441/rc19.1-2020-a8
Manley,
D. y Valin, J. (2017). Laying the foundation for a global body of knowledge
in public relations and communications management. Public Relations Review,
43(1), 56-70. https://doi.org/10.1016/J.PUBREV.2016.10.018
Norton, D. y Kaplan, R. (2009). El
cuadro de mando integral. Grupo Planeta.
Paladines, F., Valarezo, K., Velásquez, A., & Torres,
S. (2020). Gestión de la comunicación estratégica digital de las principales
empresas del sector turístico y gastronómico del Ecuador. Revista Ibérica de
Sistemas e Tecnologias de Informação,
(E35), 586-599.
Panta, E. (2023). La incidencia del clima organizacional y
el plan estratégico para fortalecer las instituciones públicas. Una revisión
literaria. Revista de Climatologııa Edición
Especial Ciencias Sociales, 23, 425.
Plasencia Soler, Juan Antonio, Marrero Delgado, Fernando,
& Nicado García, Miriam. (2023). Metodología para
contribuir a la sostenibilidad desde el proceso de dirección estratégica.
Ciencias administrativas, (21), 4. Recuperado en 22 de enero de 2024, de http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2314-37382023000100004&lng=es&tlng=es.
Quiroz, H. O., López, E. J. O., & Yactayo, D. P.
(2020). Planeamiento estratégico como instrumento de gestión en las empresas:
Revisión bibliográfica. Revista Científica Pakamuros,
8(4).
Subercaseaux, D., Moreno-Calles, A. I., Astier,
M. y de Jesús Hernández, L. J. (2021). Emerging Agro-Rural
Complexities in Occident Mexico: Approach from Sustainability Science and Transdisciplinarity. Sustainability,
13(6), 3257. https://doi.org/10.3390/su13063257
[1] Docente investigador de la Universidad de Guayaquil,
Guayaquil, Ecuador
[2] Docente investigador de la Universidad de Guayaquil,
Guayaquil, Ecuador
[3] Docente investigador de la Universidad de Guayaquil, Guayaquil,
Ecuador
[4] Docente investigador de la Universidad de Guayaquil,
Guayaquil, Ecuador