10
La relación escuela-familia en
el proceso formativo de los estudiantes de cuarto grado de la escuela de
educación básica Ingapirca 2023 – 2024
The
school-family relationship in the training process of fourth grade students of
the Ingapirca basic education school 2023 - 2024
Beatriz del Rosario Peña Ordóñez[1]
beatriz_delrosario63@hotmail.com
ORCID: https://orcid.org/0009-0007-8077-0935
Angela María García Alarcón[2]
ORCID: https://orcid.org/0009-0001-5885-8654
Dr. C Alina Rodríguez Morales[3]
ORCID:
https://orcid.org/0000-0003-3714-2638
Dr.C Wilber Ortiz Aguilar[4]
wortiza@ube.edu.ec
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-7323-6589
Cita sugerida (APA, séptima
edición)
Peña, BR., García,
AM., Rodríguez, A. & Ortiz, W.
(2024). La relación escuela-familia en el proceso
formativo de los estudiantes de cuarto grado de la escuela de educación básica
Ingapirca 2023 – 2024. Revista Mapa, 9(36),
173 –198.
http://revistamapa.org/index.php/es
RESUMEN
El
artículo muestra el proceso de investigación realizado para contribuir al
fortalecimiento de la relación escuela-familia en el contexto que se describe.
Se partió de realizar un diagnóstico inicial que posibilitó determinar las
principales debilidades, a través de un sistema instrumental diseñado a partir
de dos dimensiones fundamentales: la comunicación familia-escuela y la
participación de las familias. El análisis realizado posibilitó diseñar una
estrategia pedagógica con carácter integral y participativo, la cual posibilitó
elevar la preparación de los docentes para trabajar con las familias, así como
el empoderamiento de las mismas para la atención educativa a sus hijos.
Palabras clave: educación
familiar, estrategia pedagógica
ABSTRACT
The article shows the research process carried out to
contribute to strengthening the school-family relationship in the context
described. The starting point was to carry out an initial diagnosis that made
it possible to determine the main weaknesses, through an instrumental system
designed from two fundamental dimensions: family-school communication and
family participation. The analysis carried out made it possible to design a
pedagogical strategy with a comprehensive and participatory nature, which made it
possible to increase the preparation of teachers to work with families, as well
as the empowerment of families for the educational care of their children.
Keywords: family education, pedagogical strategy
INTRODUCCIÓN
La relación entre la escuela y las familias en el proceso
formativo históricamente ha estado condicionada por una serie de limitaciones
que han dificultado establecer un vínculo de cooperación entre ambas
instituciones. Esta problemática se aprecia de manera general en América
Latina y - en Ecuador de manera particular- se destaca
la desvalorización de las culturas de origen de los educandos; la pobre
comunicación que se establece entre ellas y, por consiguiente, el
desconocimiento mutuo; los débiles canales de participación; la excesiva
delegación que ofrecen los padres a la escuela acerca de la educación de sus hijos; así como una
relación centrada en lo negativo, y la atribución cruzada de culpas que han
marcado un franco deterioro en esta relación.
Es por ello, que la política nacional de convivencia
escolar refiere la necesaria participación de todos los estamentos en la
construcción del bien común en la convivencia escolar, sin embargo, las
condiciones actuales que se desarrollan en la actualidad en las diferentes
instituciones educativas devienen en un tema necesario a transformar si se
tienen en cuenta aspectos claves que requieren un cambio como por ejemplo la
participación de ambas en el proceso formativo.
Múltiples son los autores que han investigado sobre este
tema en particular, entre ellos se destacan las investigaciones realizadas por:
Antúnez, S. (2004), Torío López, S. (2004),
García y Sánchez (2006), Romagnoli, C. y
Gallardo, G. (2007), Guitart, Rivas, &
Pérez, (2012), Hernández Prados (2018), Castro (2022). Los autores consultados afirman que el vínculo
dialógico con las familias constituye un
desafío cultural para las instituciones educativas, en el que confluyen al
menos tres aspectos estrechamente relacionados, entre ellos:
ü Vínculo de superioridad jerárquica
de la escuela con las familias, a pesar del discurso de acercamiento que se
plantea y que se debe establecer entre ellas.
ü Las exigencias y demandas de las
familias, subjetividad muy distante de un modelo dialógico.
ü El cambio que se ha generado en
las nuevas generaciones derivados de la tecnología digital del siglo XXI que ha
puesto en crisis los modelos
educativos, tanto de las
familias como de las escuelas, lo que a su vez genera un descontento mutuo, en
vez de un acercamiento dialógico.
En tal sentido, se coincide con Castro (2022) cuando señala que un
gran desafío para la relación entre la escuela y las familias significa
adquirir conciencia de la nueva era en que viven ambas y del importante (aunque
diferente) rol que ocupan en el desarrollo de las nuevas generaciones. Esto
requiere de un esfuerzo empático de la escuela para establecer una relación de
colaboración creativa con las familias al realizar los cambios que ambas
necesitan, para así adaptarse al nuevo siglo y sus necesidades e incidir en el
proceso formativo de los educandos.
Sin embargo, este desafío impone avanzar en la relación
dialógica y colaborativa, por ello, es preciso atender recursos pedagógicos que
enfoquen los espacios tradicionales de encuentro de la escuela con las
familias, de manera que no constituyan cargas adicionales para una escuela que
de hecho ya está sobrecargada.
En tal sentido, es importante potenciar el uso de recursos
pedagógicos como mensajes, discursos, reuniones y eventos, entre otros, donde
las familias desempeñen un papel protagónico asesorados por equipos directivos
y de convivencia escolar que por lo general son los encargados de liderar y
gestionar las condiciones para la relación con las familias. Para los
profesores ya sea en formación o en ejercicio será también importante los
momentos de encuentro con las familias.
De acuerdo a lo señalado por los autores consultados se
coincide en plantear que la relación de la escuela y la familia son
significativas en el proceso formativo de los educandos en los diferentes
niveles educativos. Sin embargo, la experiencia de los autores de la
investigación en cuestión expresada en el presente artículo en torno a la
relación escuela-familias en la escuela de educación básica Ingapirca 2023 –
2024 permitió identificar las
insuficiencias siguientes:
Ø Falta de sistematicidad en
las relaciones entre la escuela y las familias lo que incide desfavorablemente
en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Ø Demandas y exigencias de las familias
a la escuela por los resultados académicos de los educandos.
Ø Uso excesivo de las
tecnologías ha marcado distancia entre los educandos, la escuela y las
familias.
Para dar solución a la problemática que se presenta se
propone una estrategia pedagógica que contribuya a potenciar la relación
escuela – familia
para el rendimiento académico en el
proceso formativo de estudiantes de cuarto grado de la escuela de educación
básica Ingapirca 2023 – 2024.
Desde
muy temprano es importante la relación escuela familia ya que se necesita la
colaboración de la familia para que los niños y niñas desarrollen habilidades
las cuales serán primordiales para fortalecer a una persona como un ser social,
y funcional en todas las sociedades, sujetas al grado de estimulación y cuando
es más temprano, es más propicio para consolidar dichas habilidades en pro del
aspecto neurológico y óseo muscular, como del proceso lector y escrito que
favorecen sus aprendizajes.
Respecto a la comprensión de la institución familiar en la
sociedad, es necesario, en un primer momento, abordar el concepto de familia,
sin embargo, las conceptualizaciones son diversas, debatibles, y hasta
contradictorias, lo que contribuye a que el tema de familia se torne
escurridizo, y corre el riesgo de ser invisibilizado o reducido a situaciones
problemáticas de la sociedad que involucran a sus integrantes (delincuencia,
consumo de sustancias psicoactivas, maternidad y paternidad juvenil, entre
otras). (Bustamante, Romero & Posada, 2021)
Gracias a ello se torna complejo elaborar una definición
del término familia, ya que su integralidad dinámica, transformante, producto
de los sujetos que las estructuran y los contextos en que esta se desarrolla,
donde colindan con eventos, políticos, culturales, tecnológicos, ideológicos
etc., han procurado la modificación de su estructura su organización.
Esta nueva realidad invita a continuar deconstruyéndola,
para de esta manera identificar sus cambios en sí misma y en la relación con la
realidad social, eje fundamental desde donde se piensa la actuación
profesional, en especial la escuela, quien además cumple una tarea de ser
agente socializador de las nuevas generaciones, van a señalar la relación entre
familia y escuela a partir del papel que juegan ambas en el desarrollo humano y
afectivo del niño y la niña; es decir, una tarea de cuidado en su formación
como sujeto partícipe en la sociedad, lo cual va a significar un vínculo de
responsabilidad compartida a cumplir. (Carvajal 2018)
Según Carvajal
et al. (2018), la familia ha representado para el niño el agente educativo de
mayor valor afectivo y su primera escuela. El trabajo educativo que en ella se
desarrolle sienta las bases para la formación de su personalidad y en
correspondencia, es una necesidad que los miembros sepan cuidarlos,
alimentarlos, educarlos, quererlos y amarlos.
Por su parte, Ros-Codoñer (2018)
va a profundizar en este vínculo al afirmar que uno de los ejes diferenciales
de la producción relacional de la familia, es la capacidad de redistribución
del poder entre los integrantes, de acuerdo a sus características e
independientemente si hay limitaciones individuales o colectivas; de esta
manera, se reconoce que la familia puede desarrollar posibilidades en la
cotidianidad para el cuidado y acompañamiento de hijos, cónyuges, abuelos,
hermanos u otras personas en situaciones desfavorables o de vulnerabilidad. (Bustamante, Romero & Posada, 2021)
Como se menciona en Bustamante,
Romero y Posada, (2021), en estas situaciones anteriormente mencionadas,
la labor educativa de la familia esta ineludiblemente enlazada con “el hecho de
mantener una relación más democrática, basada en el diálogo y la confianza”
(Esteban, 2015, p. 74). Ello posibilita la creación de escenarios para el
desarrollo de capacidades, permitiendo la producción de capital social y humano
que, para RosCodoñer (2018), representa el material
primario de la construcción de tejido con sentido para el desarrollo de
acciones colectivas que posibiliten el cambio social.
En otras palabras “la familia no es solamente el lugar
social específicamente humano de la procreación y la intimidad, sino que es la
esfera generadora de humanidad para el conjunto societario” (Ros-Codoñer, 2018, p. 224) De este modo, se reconoce que las
familias están constituidas por sujetos que comparten historias, prácticas y
discursos donde se posibilita la movilización de recursos, capacidades y
emociones entre sus integrantes y el medio externo al familiar (Lacasa, 1997).
Según Cano-Muñoz (2015), lo familiar en la sociedad va a
entenderse desde la heterogeneidad de familias y de relacionamiento con la
escuela; no obstante, para Bustamante, Romero y
Posada, (2021), estas tienen algunas características afectivas
transversales a sus formas de configuración, tales como el compromiso con el
desarrollo de quienes la conforman, así como el apoyo recíproco e
interdependiente con otras esferas contextuales, en aras de propiciar el
desarrollo social. Es decir, los roles que esta ejecute, se deben a factores
más allá de los que comprende un mediatizador
escolar, sino que opera limites transfuncionales.
La escuela por su parte, en su ejercicio de pensarse como
institución se ha convertido en objeto y sujeto de múltiples transformaciones a
lo largo de la historia de la humanidad, al igual que la institución de la
familia (Martínez-Pérez, 2012).
En
cuanto a las concepciones que se tienen sobre la escuela, se logran identificar
dos perspectivas desde este rastreo documental: en primer lugar, se puede
ubicar algunos autores como Fúnez (2014), Capera y
Torres (2014) y Aguerri (2017), quienes, para vislumbrar la conceptualización y
funciones de esta institución, parten de la característica de complementariedad
de los procesos formativos en las unidades familiares como valores, ideales e
identidad familiar.
La relación entre la escuela y la familia se aprecian en
los propios educandos, no solo en lo referido al rendimiento académico, sino
también en aspectos del desarrollo personal como la autoestima, la motivación,
el comportamiento; se destaca, además la influencia de dicho “trato” en la
formación ciudadana, la democratización del espacio escolar y en la formación
de las relaciones sociales en este sentido se destaca la necesaria
participación de la familia.
La participación familiar constituye un principio
indispensable de calidad educativa, principalmente por los beneficios que
aporta a toda la comunidad educativa, pero en especial en el alumnado,
promoviendo la mejora en múltiples dimensiones del ser humano (cognitiva,
conductual y emocional).
Según señala García y Sánchez (2006) “la participación
familiar debe constituir un proceso de colaboración que lleve a la comunidad
educativa a compartir metas comunes, implicándose en la toma de decisiones y en
las tareas que se derivan de dichas metas”. Sin embargo, por la crisis
sociopolítica y económica que impacta estructural y funcionalmente a las
partes, incide sistemáticamente, en los resultados que el proceso de enseñanza
- aprendizaje deben producir de acuerdo a los objetivos curriculares que el
sistema educativo se plantea.
Se entiende la
participación familiar “como la implicación activa de los padres, en
colaboración con la institución escolar, en todos aquellos aspectos que
potencien el desarrollo social, emocional y académico de sus hijos/as tanto
dentro como fuera del ámbito educativo” (Valenzuela y Sales, 2016). Por otra
parte, no solo la participación familiar constituye un elemento fortalecedor,
otro que ejecuta un rol no menos indispensable es la escuela en sus varias
consideraciones.
El equilibrio en cuanto a la participación tanto de la
familia, así como la actividad que la escuela ejerza durante el proceso
formativo debe ser preponderante, pues la escuela por sí misma no cubre todos
los aspectos necesarios para el cumplimiento de los objetivos de la enseñanza.
Si
bien es cierto en nuestro país no se ha diseñado una tipología de escuelas por
clases o tipos, más allá de los términos comunes conocidos como, escuelas
privadas y públicas, existen a simple vista rasgos visibles, diferencias
abismales entre unas y otras, lo que deja al descubierto las coyunturas
sociales y lo favorable o no que puede resultar pertenecer a alguna de estas
dos nomenclaturas. Según indica García, S. M.
(2007), no cabe duda de que la estructura social, y económica de cada sociedad
condiciona la superestructura representada por el sistema escolar.
En esta dirección es preciso destacar que la relación
escuela - familia en el contexto ecuatoriano, entiéndase dentro de esta
expresión la dinámica, movimiento, vínculo entre estas partes, todo lo cual
requiere entender cómo estas se representan desde el contexto que provee dicha
información. Estas precisiones son legítimas ante la preocupación de como el
tipo de familia se vincula a un tipo de escuela, y cómo los recursos
materiales, sociológicos y culturales intervienen relacionados de forma
dialéctica en el proceso formativo de los estudiantes.
La relación escuela - familia en el proceso formativo de
estudiantes del cuarto grado se define como: la forma intencional y consciente
de comunicación que se establece entre profesores y padres para la
participación e implicación de la familia en el proceso formativo cuya
finalidad es contribuir a elevar el rendimiento académico y a la formación
integral de la personalidad de los estudiantes.
Teniendo en cuenta estos planteamientos y las
particularidades delineadas sobre la definición de escuela-familia en el
proceso formativo, el presente estudio traza como objetivos analizar el
comportamiento de las dimensiones comunicación entre profesores y padres y
la participación de la familia en el proceso de formativo y sus
respectivos indicadores.
MATERIALES
Y MÉTODOS
En el análisis metodológico de los resultados se considera
el comportamiento de las dimensiones e indicadores incluidos en el instrumento
validado propuesto por los autores para evaluar las relaciones escuela y
familia en el proceso de formativo de los estudiantes.
Seguidamente se presenta un análisis del comportamiento de
las dimensiones y sus respectivos indicadores:
Dimensión:
Comunicación entre profesores y padres
Indicadores
de análisis
-Métodos que utilizan los profesores para
que los padres se motiven por acercarse a la escuela.
- Dominio de los padres acerca del plan de
estudio que se desarrolla en la escuela.
- Dominio sobre las destrezas y/o
habilidades que tienen que desarrollar sus hijos.
- Las actitudes y valores que deben
forjarse en los educandos.
-
Las habilidades que deben desarrollar los padres para acompañar a sus hijos en
el proceso formativo.
Dimensión:
Participación de la familia en el proceso formativo
Indicadores de análisis
- Participación de la familia en
actividades docentes y extra docentes concebidas por la escuela.
- la participación de los padres en
interés de conocer cuestiones académicas y de rendimiento.
- La asistencia a las reuniones
planificadas por el docente.
- Los mecanismos de ayuda que emplea para
ayudar a su hijo a estudiar.
- El control diario que mantiene sobre la
revisión de los cuadernos y los deberes escolares.
La caracterización del
estado inicial relacionado con la relación escuela - familia en el proceso
formativo de educandos de cuarto grado, permitió conocer su estado actual y la
necesidad de elaborar una estrategia para el cambio y transformación de la realidad
encontrada. Para la correcta caracterización de la variable en estudio, fue
necesario su operacionalización la que se expuso con anterioridad. De igual
modo, se determinó el grupo de estudio, la aplicación de los métodos para la
recolección de datos y el procesamiento de la información. El estudio se
realizó entre los años 2023 e inicio del año 2024, aunque se reconocen y toman
en consideración, sus antecedentes y los cambios ocurridos en ese contexto
educativo.
La aplicación de los
instrumentos se realizó en la Escuela de Educación Básica Ingapirca, 2023-2024. En este
sentido, se asume el enfoque investigativo “mixto” según refiere, (Sampieri,
2014) el que se pone de manifiesto a partir de la utilización de técnicas y
métodos cualitativos que amplían las posibilidades del análisis estadístico
riguroso de la variable evaluada.
Estos en combinación
con los métodos matemático-estadísticos posibilitaron el procesamiento de los
datos obtenidos por la aplicación de los instrumentos, el que fue realizado a partir
de la triangulación de la información, obteniendo así dos tipos de análisis,
como se planteó, uno de carácter cualitativo y otro cuantitativo.
Al considerar lo abordado con anterioridad para la selección
de los estudiantes, y padres en la investigación en cuestión se siguió el
criterio de selección que tuvo en cuenta la disposición que mostraron los
padres para participar en dicho proceso; en el caso de los profesores se
trabajó con una muestra intencional en este caso ocho profesores. La tabla 1 que
se muestra a continuación ofrece la información antes descrita.
Tabla
1
Unidades
de análisis de selección de la muestra
|
Unidad
de análisis |
Muestra |
Tipo
de muestreo |
|
Profesores |
8 |
Intencional |
|
Estudiantes de cuarto grado |
22 |
Intencional |
|
Padres |
20 |
Intencional |
Valoración de los resultados
obtenidos con la aplicación de los instrumentos
Para los autores
el proceso formativo comprende el cúmulo integral y consecutivo de actividades
y experiencias interrelacionadas que van a generar las condiciones para el
aprendizaje y ser la base del mismo, orientado por una estructura sistemática,
predeterminada, que procura la organización y adquisición de un aprendizaje
para la vida.
En el cuarto
grado de la Escuela de
Educación Básica Ingapirca, el proceso formativo, se ve severamente
interrumpido por factores exógenos al dominio de los docentes, estos factores
se pueden resumir en la falta de estímulo por parte de la esfera familiar,
desde la cual se puede detallar: Ausentismo, incumplimiento de tareas, no
acompañamiento (refuerzo del contenido en el hogar), no preparación
(alimentación, aseo, descanso).
Se utilizó la observación
participante, la cual estuvo apoyada de una guía que permitió valorar los
resultados obtenidos, en este caso se realizó de acuerdo a lo previsto en el
cronograma las reuniones de padres para la etapa. (Se
realizaron 8 observaciones en total, 2 al iniciar el semestre, 4 cuando ya el
curso había avanzado y 2 reuniones al concluir el período lectivo del grado en
cuestión).
De manera general, se
pudo apreciar formalismo y falta de creatividad en los métodos que utilizan los
profesores para acercar a los padres a la escuela, estos convocaron a los
padres para informar a manera de quejas los resultados académicos obtenidos por
los educandos y/o referir el mal comportamiento de estos. Nótese que es baja la
frecuencia y el contenido con que los padres se acercan a la escuela.
En relación con el
indicador que evalúa el conocimiento de los padres acerca de las asignaturas
que conforman el plan de estudio se aprecia desconocimiento, por parte de
estos, así como con el conocimiento sobre las habilidades que tienen que
desarrollar sus hijos para tener un buen rendimiento académico.
Al evaluar las vías y
maneras de cómo los padres de familia ayudan a sus hijos en los compromisos
escolares se acentúa la preocupación que estos muestran por los utensilios
escolares, la higiene personal y colectiva y en menor medida las tareas
docentes que deben realizar. De igual manera, se aprecia escasa participación
de los padres a las actividades convocadas por la escuela.
En sentido general, se
observan insuficiencias en actitudes y valores que deben formarse en los
educandos; así como en las habilidades que deben desarrollar los padres para
acompañar a sus hijos.
A modo de resumen, se
puede señalar que se evidencian carencias en la comunicación que se establece
entre los profesores con los padres de los educandos en el proceso formativo.
En cuanto a la
dimensión relacionada con la participación de la familia en el proceso
formativo, se evidencia escasa participación de la familia en actividades
docentes y extra docentes.
De manera general, se
infiere que los padres asisten a la escuela cuando se les convoca por
dificultades académicas y/o de comportamiento, no porque busquen un
acercamiento con la escuela que propicien su contribución con el proceso
formativo. Todo lo cual se manifiesta en la poca asistencia a las reuniones
planificadas por el docente. Igualmente carecen de iniciativas y mecanismos que
les permitan implicarse en el proceso formativo de sus hijos, sobre todo, para
contribuir con el estudio independiente que realizan en los hogares. No existen
evidencias que permitan inferir un control sistemático de los deberes
escolares.
Resultado del cuestionario a
padres
La pregunta 1
relacionada con los métodos que utilizan los profesores para acercar a los
padres a la escuela, el 67,0% (4) señalaron los siguientes: deportivas, y
reuniones de padres; mientras que 2 (33.00%) señalaron los consejos de padres.
En la pregunta 2 el
80,0% señala que no tiene conocimiento de las asignaturas que se trabajan en
clase, mientras que el resto plantea que sí. Por otra parte, la pregunta 3 el
100% refiere que desconoce las habilidades que tienen que desarrollar sus
hijos.
La pregunta 4 el 50,0 %
señala que tiene conocimientos de las actitudes y valores que deben formarse en
los educandos. Sin embargo, no se aprecia el mismo comportamiento en la
respuesta a la pregunta 5 donde el 90,0% señala que desconocen las habilidades
que debe desarrollar para acompañar a sus hijos en las tareas de la escuela.
La pregunta 6 el 90,0%
de los padres señala que su participación es escasa en actividades docentes y
extra docentes, porque el trabajo que realizan no les permite asistir. Es
coincidente este resultado con la pregunta 7 ya que el 100% señala que asiste a
la escuela cuando el hijo tiene un problema y no por cuestiones académicas y
rendimiento. Igualmente, la asistencia a las reuniones planificadas se ve
afectada.
El 100% señala
desconocimiento de los mecanismos de ayuda que emplea para ayudar a su hijo a
estudiar, por lo que la mayoría no lleva el control diario que mantiene sobre
la revisión de los cuadernos de deberes.
Resultados
obtenidos por el cuestionario aplicado a los profesores
En la pregunta 1 los
profesores señalaron los métodos siguientes: actividades recreativas,
deportivas, reuniones de padres, consejos de padres.
En la pregunta 2 el
100% respondió que los padres no tienen conocimiento de las asignaturas que
conforman el plan de estudio y que se trabajan en clase, ello coincidió con la
respuesta a la pregunta 3 relacionada con el desconocimiento que tienen los
padres acerca de las habilidades que tienen que desarrollar sus hijos.
Igualmente, señalan que los padres conocen las actitudes y valores que deben
formarse en los hijos, aunque desconocen las habilidades que deben desarrollar
para acompañar a sus hijos en las tareas de la escuela.
El 100% señalan que la
familia no participa en actividades docentes y extra docentes refieren poco
tiempo para ello. Ello coincide en que los padres asisten a la escuela cuando
se les llama por mal comportamiento de los hijos y no por cuestiones académicas
y de rendimiento.
Los profesores señalan
que los padres no siempre asisten a las reuniones planificadas, y que, por ello
desconocen los mecanismos de ayuda que emplea para ayudar a su hijo a estudiar.
Igualmente, el 100% señala que los padres llevan el control diario que mantiene
sobre la revisión de los cuadernos de deberes.
Resultados
del cuestionario aplicado a los estudiantes
El 90,0% de los
educandos señala que sus padres no tienen conocimiento de las asignaturas que
se trabajan en clase. En la pregunta 2 el 60,0% responde que sus padres no
participan en actividades docentes y extra docentes y que asisten a la escuela
cuando el maestro los convoca y no por cuestiones académicas y de rendimiento.
Coincide que el 61,0%
refiere que sus padres no asisten los padres a las reuniones planificadas por
el docente, que no conocen los mecanismos de ayuda que emplea para ayudar a su
hijo a estudiar ni llevan el control diario sobre la revisión de los cuadernos
de deberes.
Los resultados
obtenidos en el análisis porcentual y el cálculo de las frecuencias en cada una
de las dimensiones permiten determinar el estado de la variable en estos
instrumentos. La variable relación escuela - familia en el proceso de formativo
se encuentra en el nivel bajo, no deseado, con el 57,5% de las frecuencias
calculadas en los distintos instrumentos en el parámetro no lograda y 31,7%
parcialmente lograda. Solo un 12,8% se logra. El cuestionario a los maestros, y
a los padres reflejan el valor más bajo 70% no logrado y la observación a las
actividades docentes y extra docentes con 61,1% en este mismo nivel. Los datos
que se han analizado desde el punto de vista cuantitativo, se corroboran con
los obtenidos en la observación.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
La presente investigación, aborda las condiciones actuales de
un sector de la población estudiantil, en la que se ve reflejada la desatención
de los estudiantes por parte de sus tutores o representantes que genera el
ausentismo de los padres de familia en la escuela. Los padres no deben estar
ajenos al desarrollo integral de sus representados, necesitan entender el rol
que deben desempeñar y no dejar de lado su responsabilidad, sin embargo, deben
convocarse de manera adecuada, amable, resaltando su valor en la actividad que
realizamos y desterrando de nuestro vocabulario.
Es necesario que el padre de familia reflexione sobre la
importancia que tiene el acompañamiento en la educación de los estudiantes.
Esta situación revela la necesidad urgente de esmerarse en este aspecto tan
importante para el desarrollo intelectual y personal del educando.
Sin embargo, la realidad en esta circunstancia es otra,
al observar, se identifica que la mayoría de los padres de familia no toman
interés hacia los alumnos, ni mucho menos en el estudio, porque muchos de ellos
se encuentran fuera de casa por motivo de trabajo u otras ocupaciones para
sobrevivir más no vivir de manera apropiada, viven agobiados por el trabajo y
las tareas del hogar, entre otras; dejando de lado el aprendizaje y el apoyo
que necesitan los niños en la escuela.
El poco interés de los padres de familia que ocurre ante
la educación de los estudiantes sin cuestionarse e inmutarse, no desarrollan su
sentido de responsabilidad. Por esta situación se agudizan aún más los
problemas en el desarrollo académico de los mismos.
Identificamos como un problema, la desvinculación de los
padres de familia o representantes con los educandos durante el proceso de
enseñanza-aprendizaje, hay escasa intervención en el desarrollo del aprendizaje
de los estudiantes. La falta de compromiso hace que no revisen horarios,
cuadernos, actividades enviadas a casa, ni mochilas, desconocen las citas a
reuniones desconociendo el llamado que realiza el docente, hay casos que ni siquiera
se acercan a actualizar datos.
Se resumen a
continuación, los resultados obtenidos, relacionados con el comportamiento de la
variable objeto de estudio.
Principales
dificultades
-Poca comunicación entre los padres e hijos, así como
familia-escuela.
-Situación social de vulnerabilidad que complejiza el
escenario del docente.
-Limitada preparación de los docentes para la atención a los
educandos y sus familias.
Tanto los indicadores, como las
dimensiones se evalúan de manera general como no logradas.
Figura
1.
Comportamiento
de la variable
A partir de los resultados obtenidos, se construye una
estrategia pedagógica que posibilitará fortalecer el vínculo escuela-familia
para fortalecer el rendimiento académico de los educandos.
Estrategia
pedagógica que contribuya a la relación escuela - familia en el proceso
formativo de estudiantes del cuarto grado. Componentes
El término estrategia ha sido empleado desde diversas áreas
del saber, más allá de su origen militar o estratégico.
La estrategia es un término difícil de definir y muy pocos
autores coinciden en el significado. La
definición surge de la propia práctica donde se pone de manifiesto estudiar
cómo lograr determinados contenidos a partir de determinadas condiciones.
Hayes, R (Tomado de Valle, A. 2012) la ve como resultado
del proceso de decidir sobre los objetivos de la organización, los cambios en
estos objetivos, los recursos usados para obtenerlos y las políticas.
Otros autores referidos en la bibliografía de consulta, la
conciben como:
un conjunto de acciones que permiten alcanzar un objetivo
concentrando las fuerzas y oportunidades contra las debilidades y amenazas,
tanto de la organización como de su entorno.
El sistema de acciones que debe realizarse
para obtener los objetivos trazados y para eso, se deben considerar, los recursos
disponibles y el diagnóstico de la institución.
De igual forma, existen diversas estrategias: educativas,
metodológicas, pedagógicas, didácticas, curriculares, dependen del objeto de
estudio y objetivos de lo que se desea transformar.
Todas coinciden en reflejar en la necesidad de organizar,
planificar acorde a determinados objetivos para proyectar acciones en aras de
alcanzar un propósito.
Para el investigador Valle, A (2012) es un conjunto de
acciones secuenciales e interrelacionadas que partiendo de un estado inicial
(dado por el diagnóstico) permiten dirigir el paso a un estado ideal
consecuencia de la planeación. Considerando los criterios planteados por este
autor, se asume una Estrategia pedagógica para el fortalecimiento de la
relación escuela-familia como el sistema de acciones que planificada en
diferentes etapas contribuirá a cumplir los objetivos propuestos y transformar
el estado inicial, con la implicación familiar, y de los agentes y agencias de
la comunidad.
El
siguiente esquema representa la Estrategia pedagógica
Figura
2.
Representación de la
estrategia pedagógica
La estrategia pedagógica que se
presenta como parte de la investigación tiene como misión: Incorporar a
las familias al proceso de formación integral de los educandos seleccionados en
la investigación.
Se adopta como fundamento
filosófico el materialismo dialéctico, concepción que sustenta los propósitos
que se aspiran con la estrategia pedagógica.
Se pone de manifiesto la relación
del sujeto con el mundo material que transcurre a través de la actividad
(cognoscitiva, práctica y valorativa) ya que su planificación tiene en cuenta
esta relación, prevaleciendo la comunicación en la que el director conoce y
transforma al mundo y se trasforma a sí mismo. Estos fundamentos se tienen
presentes en la estrategia pedagógica al establecerse una conjugación armónica
entre las fases, etapas y acciones.
La estrategia pedagógica considera,
en primer lugar, su naturaleza objetiva y el papel que desempeña la actividad
en el desarrollo y transformación de los sujetos. La estrategia pedagógica se desarrolla
fundamentalmente a través de dos componentes que actúan en las relaciones del
hombre con la sociedad: la actividad práctica (relación escuela- familia) y la
actividad valorativa (evaluación de la comunicación entre la escuela y las
familias), y es de gran importancia ya que permite comprender el papel que
tienen las necesidades y los intereses, para que el estudiante se sienta
motivado por transformar su actividad práctica.
El fundamento psicológico de la
estrategia pedagógica para el mejoramiento de la relación escuela familia se
considera a partir del papel de la comunicación y la estimulación para promover
niveles superiores del desarrollo y autorregulación. Mediante la utilización
del enfoque histórico cultural, se le brinda particular importancia a la unidad
de la actividad y la comunicación en el contexto en el que interactúa, así como
el reconocimiento de sus experiencias. Esta concepción parte inicialmente de la
idea marxista al tener en cuenta el
elemento histórico de todo fenómeno social.
La formación del hombre no puede
ser analizada fuera del contexto histórico en el cual se desarrolla. Este carácter
que se le concede a la estrategia pedagógica encuentra sus fundamentos en los
aportes de Vigotsky, al considerar al individuo como
ser social, cuyo proceso de desarrollo está condicionado social e
históricamente y el papel relevante atribuido al medio social y a los tipos de
interacciones que realiza el sujeto con los otros. Este autor aportó el
concepto de zona de desarrollo próximo (ZDP), como la distancia entre el nivel
de desarrollo actual que se determina con las acciones que se solucionan de manera
independiente y el nivel de desarrollo posible, que se solucionan con ayuda.
Los
objetivos se concentran en:
-
Preparar a las familias para potenciar el rendimiento académico de los
educandos.
-
Contribuir a los docentes para orientar la educación familiar e implicación de
los agentes educativos en la estrategia pedagógica.
-
Fortalecer la relación escuela-familia para cumplir el objetivo común del
rendimiento académico de los educandos.
Las acciones, los métodos, los procedimientos, los
recursos, los responsables de las acciones y el tiempo en que deben realizarse.
El sistema de acciones, propiamente, está organizado en
tres etapas (Preparación y diseño, ejecución y evaluación), las cuales no están
aisladas, sino que se retroalimentan de manera cíclica para poder perfeccionar
aspectos que no haya quedado bien o implementar otros que la propia dinámica
haya demostrado que son necesarias.
Se emplearán procedimientos que estimulen la participación e
implicación de todos los involucrados. Es una estrategia que se caracteriza por
ser participativa. Los recursos están en correspondencia con el objetivo de la
actividad, tipo de actividad, los participantes y el contexto en el que se
realice. Se destacan: recursos tecnológicos, pancartas con mensajes positivos y
proactivos, manuales de preparación a las familias y a los docentes para que
comprendan cómo interactuar con las familias.
Se implementó a través del propio sistema de trabajo de los
docentes en intercambio y coordinación con las familias.
La evaluación estará concebida en todos los momentos y
etapas de la estrategia, no solo como resultado, sino también como proceso. Se
diseñó, además, una evaluación de cada participante y triangulación de fuentes,
de modo que se puedan ir evaluando objetivamente cada uno de los aspectos
proyectados.
Puntualmente se considera, por la naturaleza del objeto,
una estrategia pedagógica, que permita integrar esfuerzos y proyecciones de la
escuela y la familia, para la formación integral de los educandos, la cual será
contentiva de los aspectos mencionados.
Acciones de la Estrategia
diseñadas por etapas.
Etapa 1: Preparación y ejecución:
contempla acciones dirigidas a identificar los objetivos en el nivel educativo
y grado en el que se diseña la propuesta. Promueve la comprensión de todos los
implicados sobre la necesidad de mantener una estrecha relación entre
escuela-familias, desde las políticas educativas, y legales que potencian la
educación a las familias como un rol esencial de la institución educativa y los
docentes.
Integra los contenidos teórico-metodológicos relacionados
con las características de las familias, la comunicación escuela-familia, el
rol de la familia en la sociedad y el diagnóstico de las familias.
Participación en el diseño, ejecución y evaluación de actividades
extracurriculares.
1.
Taller:
Diagnóstico, sensibilización y políticas educativas para el trabajo con las
familias.
2.
Coloquio:
“Las familias, vulnerabilidad y retos en la sociedad ecuatoriana”.
3.
¡Pensemos
y construyamos! ¿Qué queremos? ¿Qué tenemos? ¿Cómo lo vamos a transformar?
En esta etapa se trabajaría por grupos afines: con
docentes, con familias y luego otro grupo integra cada una de las
planteamientos, acciones e ideas innovadoras.
Etapa 2: Implementación del sistema
de acciones diseñadas derivadas de la primera etapa. Se destacan entre estas:
1.
¡La
escuela que necesitamos para nuestros hijos!
2.
Preparación
familiar sobre temáticas curriculares (mensual)
3.
Inserción
en los contenidos curriculares que aportan al plan curricular.
4.
Plan
de actividades individualizadas según el diagnóstico del grupo y el de las
familias.
5.
Actividades
didácticas y comunicación afectiva. Buenas prácticas.
6.
Modelación
de acciones del trabajo con familias.
7.
Intercambio
de experiencias con familias.
Etapa 3: Retroalimentación y rediseño
de las acciones implementadas. Aunque constituye una etapa para su mejor
comprensión, la evaluación acompaña a todo el proceso, de modo que se pueden
rediseñar las acciones e ir ajustándolo a la realidad y el diagnóstico de la
situación actual.
Breve
valoración de la implementación en la práctica
Como
resultado del trabajo implementado se resalta, de manera muy resumida aquellos
aspectos trascendentales que se derivaron de la observación de actividades
educativas, encuesta a especialistas y entrevista a educandos y familias. En primer lugar, la sensibilización e
implicación de las familias en las actividades. Hoy se aprecia mayor comprensión
y conocimiento del papel de las familias para potenciar el aprendizaje de los
hijos.
Las
familias se fueron sumando, en cantidad, y los criterios fueron transformándose
en la propia práctica. De asumir una posición poco participativa, agresiva, de
no sentirse responsables del aprendizaje de sus hijos y adoptar la posición de
que es tarea solo de la institución escolar, pasaron a exigir a las familias
entre ellas mismas. Resaltamos en este sentido, que no son todas. De manera
general, siempre hay un grupo que se muestra menos interesada en asumir alguna
tarea, pero no en intencionar que sus hijos cambien
de actitud y mejoren.
Las familias y los
docentes expresan mayores niveles de satisfacción en el intercambio. Algunos
testimonios están relacionados con:
- “Me siento más tranquila con el comportamiento
de mi hijo”
- “Yo también he aprendido a autocontrolarme”
En general se percibe
el cambio en los valores y el comportamiento que han tenido algunos educandos.
Las familias resaltan
como lección aprendida la necesidad de continuar potenciando estos espacios de
preparación y educación familiar.
El intercambio y la
comunicación no solo se hizo de manera sistemática, sino que también fue
mejorando en cuanto a exigencias a los docentes, la agresividad, entre otros
aspectos de interés para el cambio y la transformación.
En la escuela se acordó
hacer intercambios educativos con los padres cada dos meses, u otra fecha
significativa.
De
manera general, se alcanzó un cambio sustancial en los docentes, así como en su
preparación para atender a las familias.
No se limitaron solo a participar en las actividades, sino
que, de conjunto con los docentes, diseñaban las actividades a realizar con las
familias, como por ejemplo la actividad “Festival de habilidades para la vida”,
en la que familias y educandos mostraban sus aprendizajes en una actividad
determinada que ellos habían seleccionado, entre las que se destacan trabajo
socialmente útil, creación de materiales didácticos, trabajo en círculos de
interés que propicien el aprendizaje formativo.
Se evidenció como lección aprendida que ellos si pueden
contribuir siempre que se lo propongan como objetivo y mantengan una
comunicación adecuada con los docentes.
CONCLUSIONES
El estudio y la indagación teórica realizada sobre la
interrelación escuela-familia, posibilitó determinar que debe existir una
estrecha relación entre ambas. Constituye no solo política de país, sino que es
una necesidad para fortalecer el aprendizaje y formación de los educandos.
Mediante la triangulación de los resultados de los
instrumentos aplicados se constató que existen deficiencias en las relaciones
escuela- familia que limitan el aprendizaje de los estudiantes. La comunicación
y la participación son procesos que están muy afectados y por tanto se
convierten en barreras para una adecuada relación, y, por tanto, afecta a los
educandos.
Basado en una concepción participativa se diseñó una
estrategia pedagógica que posibilitó, a través de diversas etapas el diseño e
implementación de un sistema de acciones que reveló cómo implicar mejor las
familias a las actividades de los educandos.
La evaluación sistemática de la propuesta, tanto en su
proceso de creación, como en el resultado final fue esencial en la
contextualización de la misma, ajustada a las necesidades reales de los
educandos y sus familias posibilitó contribuir de manera significativa a la
solución de la problemática. Se constató una mayor participación de las
familias, mayores niveles de satisfacción con los resultados de sus hijos y
comprensión de sus necesidades.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Esteban, M., Rivas, M. J., & Pérez, M. R. (2012). Empatía
y tolerancia a la diversidad en un contexto educativo intercultural. Universitas Psychologica, 11(2),
415-426.
Torío, S. (2004). Familia, escuela y sociedad. Aula
abierta.
Prados, M. Á. H. Aproximación teórica sobre la relación
familia escuela en contextos de vulnerabilidad.
Antúnez, S. (2004). Organización escolar y acción
directiva. México: Secretaría de Educación Pública. Organización
escolar y acción directiva. México: Secretaría de Educación Pública.
García, S. M. (2007). La escolarización obligatoria
en el siglo XXI. Editorial La Muralla.
Rizzi, L. I.
(2018). Impacto del contexto en la relación familia-escuela. Anuario
digital de investigación educativa, (1).
Bustamante, A. R., Romero, J. J. V., & Posada, J. J. Z.
(2021). Familia y escuela: educación afectivo-sexual en las escuelas de familia. Revista
virtual Universidad Católica del norte, (63), 312-344.
Carvajal, B. M., Castro Tapia, O. D. L. C., & Aguilera
Gómez, R. B. (2018). Análisis histórico de la orientación a la familia en niños
de la infancia preescolar, en Cuba. Conrado, 14(62), 32-38.
CANO, M. (2015). La formación parental en las escuelas de
padres y madres: proyección en el desarrollo personal de sus
participantes. Investigar con y para la sociedad, 669.
Céspedes,
C. J. E., & Montoya-Rivera, C. J. (2015). El proceso formativo estético:
vivencias desde la Escuela de Educación Básica “Vicente Ramón Roca” en
Ecuador. Santiago, (136), 78-100.
Banz, C. (2008). La disciplina como proceso formativo.