Fecha de presentación: diciembre, 2022 Fecha de aceptación: febrero, 2023 Fecha de publicación: abril, 2023

Trece razones para la reflexión pedagógica

Thirteen reasons for pedagogical reflection

 

Dr. C. Arturo Gayle Morejón MSc[1]

agmorejon@fp.sld.cu

ORCID: https://orcid.org/0000-0002-7965-0844

 

 

Cita sugerida (APA, séptima edición)

Gayle Morejón, A. (2023). Trece razones para la reflexión pedagógica. Revista Mapa, 5(31), 57- 72

http://revistamapa.org/index,php/es

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RESUMEN

El desarrollo de la competencia comunicativa en idioma español, requiere de una sistemática reflexión pedagógica acerca de la identidad, la interculturalidad y la inclusión, para coadyuvar a una educación inclusiva, equitativa y de calidad. Desde una perspectiva cualitativa, descriptiva y transversal, sobre la base de la observación participante, el análisis de contenido y la sistematización de experiencias del proceso de implementación de la unidad docente, durante tres cursos escolares, realizo una valoración de la práctica educativa y propongo trece razones, que devienen en retos o desafíos pedagógicos los cuales demandan la conformación de una comunidad educativa. Modelar el sistema de influencias de los implicados en el proceso educativo es el propósito de esta ponencia. En esta primera aproximación asumo los fundamentos y principios de las Bases generales de la concepción curricular de la Facultad, propongo ideas rectoras para la labor formativa y un procedimiento teórico-metodológico para su ejecución práctica. Las trece razones y la propuesta de logros, dificultades, barreras y lecciones aprendidas a manera de conclusión, orientan la reflexión pedagógica.

Palabras claves: caracterización psicopedagógica, competencia comunicativa, cultura, interculturalidad, unidad docente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ABSTRACT

The development of communicative competence in the Spanish language requires a systematic pedagogical reflection on identity, interculturality and inclusion, to contribute to an inclusive, equitable and quality education. From a qualitative, descriptive and transversal perspective, based on participant observation, content analysis and systematization of experiences of the implementation process of the teaching unit, during three school years, I make an assessment of the educational practice and I propose thirteen reasons, which become challenges or pedagogical challenges which demand the formation of an educational community. Modeling the system of influences of those involved in the educational process is the purpose of this paper. In this first approximation I assume the foundations and principles of the General Bases of the Faculty's curricular conception, I propose guiding ideas for the formative work and a theoretical-methodological procedure for its practical execution. The thirteen reasons and the proposal of achievements, difficulties, barriers and lessons learned as a conclusion, guide the pedagogical reflection.
 
 
 
 
Keywords: psychopedagogical characterization, communicative competence, culture, interculturality, teaching unit

 

 


INTRODUCCIÓN

Partimos de la idea de la necesaria filosofía de la educación a considerar en el ambiente institucional que se genera en un estudiantado con diversidad cultural, donde las diferencias de credos religiosos, etnias, origen, condiciones de vida, ideologías, concepciones políticas, orientaciones sociales y costumbres son evidentes.

La filosofía educativa que se practique ha de considerar el respeto a la diversidad cultural y su empleo para enriquecer y contextualizar el currículo, favorecer el diálogo intercultural entre los participantes en el contexto del proceso de enseñanza aprendizaje de todas las asignaturas y disciplinas, las demás actividades curriculares y extensionistas. 

El dominio de un nuevo idioma y los conocimientos de los adelantos científico-técnicos y humanistas que alcancen los estudiantes como resultado de su formación bajo los cánones de nuestra filosofía educativa, representan un intercambio y enriquecimiento cultural de todos los participantes en el proceso educativo, contraria al sentimiento Neoliberal de transculturación de las culturas originarias de nuestros pueblos y dirigidas a la contaminación occidental de sus normas de conductas.

El perfeccionamiento continuo de la Educación Superior cubana tiene entre sus prioridades asegurar la calidad de la formación integral del profesional con un enfoque social humanista mediante los procesos universitarios, dentro de estos el proceso educativo posibilita de manera directa y eficaz la labor de educar desde la instrucción y el vínculo de la universidad con la vida en su complemento con la labor investigativa y extensionista. 

Por todo lo anterior, sobre la base del resultado científico “Bases generales de la concepción curricular de la Facultad Preparatoria”, en la estrategia curricular de idioma español se propone  una modificación al Fin de la manera siguiente: “Lograr el desarrollo máximo posible en la competencia comunicativa y humanista social de los estudiantes,  expresado en las áreas: personal, académica, profesional y social, mediante las formas sentir, pensar, actuar y convivir en correspondencia con las exigencias de la profesión”(Arturo, 2008)

 

El Marco común europeo de referencia para las lenguas extranjeras proporciona una base común para la elaboración de programas de lenguas, orientaciones curriculares, exámenes, manuales, etc; y define niveles de dominio de la lengua que permiten comprobar el progreso de los alumnos en cada fase de aprendizaje a lo largo de su vida.

 

El cumplimiento de este propósito requiere la implementación de los principios de la concepción curricular, coherentes con la filosofía humanista y el pensamiento pedagógico de José Martí y Fidel Castro, que se relacionan a continuación:

De la unidad dialéctica entre lo general (lo universal), lo particular y lo singular

 

Lo general, lo particular y lo singular son categorías filosóficas que expresan las conexiones objetivas del mundo y las etapas del conocimiento. La concepción curricular es una manifestación de lo general, el diseño curricular lo particular, y el desarrollo y la evaluación curricular, lo singular. Otra perspectiva de lo general se evidencia en la asunción de elementos actuales de la teoría curricular, la educación médica y las facultades preparatorias a escala universal; lo particular en los elementos que se asumen del estado del arte en Cuba (estado actual y perspectivo de la educación en nuestro país) y lo singular en la contextualización de dichos elementos en correspondencia con el desarrollo de la Facultad Preparatoria. (Fundora Literas & al et, 2018)

De la unidad dialéctica entre la actividad y la comunicación

 

Para materializar el fin y los objetivos, la misión y la visión, las actividades del currículo base, propio y optativo-electivo, así como, las extracurriculares y extensionistas, han de contribuir a la formación y desarrollo de las cuatro macro habilidades básicas del idioma español: hablar, leer, escribir y escuchar, como premisas para la socialización de la cultura y la identidad de los estudiantes, y la apropiación de la cultura cubana, los conocimientos de las ciencias exactas, naturales, sociales y humanísticas en el continuo desarrollo de la personalidad, con un enfoque Humanista Social. (Fundora Literas & al et, 2018)

De la equidad

 

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos 1948, (Kalashnikov, 2018 )  y los Objetivos y Metas (2030), abogan entre otras aspiraciones, por una educación universal inclusiva, equitativa y de calidad. Se asume la atención a la diversidad, sobre la base del respeto a las diferencias individuales, culturales, sociales, étnicas, religiosas, políticas, géneros, orientación sexual, etc; y se promueve la igualdad de oportunidades y posibilidades para todos y todas, en las actividades curriculares y extensionistas. (Fundora Literas & al et, 2018)

 

 

 

De la pertinencia social

 

Considerando los principios anteriores, se da respuesta a las necesidades educativas y al desarrollo humano, personal, profesional (formación vocacional y orientación profesional) y social de los estudiantes, en correspondencia con su diversidad educativa, sobre la base del respeto a las diferencias individuales, culturales, sociales, étnicas, religiosas, políticas, géneros, orientación sexual, etc (Fundora Literas & al et, 2018)

 

De la diversidad cultural

 

La presencia de estudiantes proveniente de diferentes países del mundo, donde se albergan culturas muy diferentes, conforma un escenario educativo particular. Tal característica está en consonancia con fenómenos mundiales, relacionados con la presencia de muchos emigrantes en diferentes países y que ya han derivado experiencias propias a considerar en nuestro caso. Ello ha generado un concepto que maneja la UNESCO, sobre la comunicación multicultural y que debe ser atendido en nuestras condiciones. La atención a la multiculturalidad que se nos presenta requiere preparación de los docentes y directivos, y debe ser una esfera a considerar en la superación, el trabajo metodológico y la investigación (Fundora Literas & al et, 2018)

 

El desarrollo de la competencia comunicativa en idioma español, requiere de una sistemática reflexión pedagógica acerca de la identidad, la interculturalidad y la inclusión, para coadyuvar a una educación inclusiva, equitativa y de calidad.

 

OBJETIVO GENERAL

 

Modelar el sistema de influencias de los implicados en el proceso educativo es el propósito de esta ponencia. En esta primera aproximación asumo los fundamentos y principios de las Bases generales de la concepción curricular de la Facultad, propongo ideas rectoras para la labor formativa y un procedimiento teórico-metodológico para su ejecución práctica.

 

 

 

 

MATERIALES Y MÉTODOS

 

Desde una perspectiva cualitativa, descriptiva y transversal, sobre la base de la observación participante, el análisis de contenido y la sistematización de experiencias del proceso de implementación de la unidad docente, durante tres cursos escolares, realizo una valoración de la práctica educativa y propongo trece razones, que devienen en retos o desafíos pedagógicos los cuales demandan la conformación de una comunidad educativa.

DISCUSIÓN

Este trabajo se sustenta en la gestión del autor como coordinador de la unidad docente durante tres cursos escolares. En el evento del 2018 se presentó la ponencia: La unidad docente en la facultad preparatoria nº13 de la UCMH. Utopía o realidad, en ella sobre la base de la sistematización de experiencia realizo una valoración preliminar de la práctica educativa donde planteo: “En el poco tiempo transcurrido sería ingenuo y de poco rigor científico identificar logros. Apenas se construyen las premisas teóricas y metodológicas generadas por la investigación, la experiencia profesional y los postulados de la transformación educativa; las manifestaciones de resistencia al cambio, los problemas de planificación, coordinación y armonía son evidentes; la necesidad  de subsistir y desarrollarnos como Institución, para afrontar los retos de la comercialización y los procesos de acreditación, deviene en catalizador de las trasformaciones en el proceso educativo; la actividad científica, investigativa y la innovación; el trabajo metodológico y la superación profesoral” (Gayle Morejón, 2018). Y concluyó: “La concepción de la unidad docente  como estructura organizativa y funcional, que viabiliza la unidad de las influencias pedagógicas y la orientación de la labor educativa, de conjunto con los departamentos y la residencia, para contribuir al desarrollo de la competencia comunicativa en idioma español con propósitos médicos, y a la formación personal, académica, profesional y social de los estudiantes, es una utopía que puede convertirse en realidad sobre la base del empoderamiento, la participación y la profesionalización de los implicados en el hecho educativo” (Gayle Morejón, 2018).

 

En dicha ponencia se propone, además: el perfil del coordinador desde la perspectiva del ser, conocer, saber hacer y saber convivir; algunas exigencias para la implementación de la unidad docente y las pautas para la caracterización psicopedagógica de los estudiantes (Gayle Morejón, 2018)

 

En el 2019, sobre la base de la misma perspectiva metodológica, valoro la práctica educativa vivida considerando lo propuesto, y añado los principios de la concepción curricular de la Facultad, para reflexionar acerca de: Identidad, interculturalidad e inclusión. Y propongo como lecciones aprendidas: El proceso de caracterización psicopedagógica demanda un trabajo conjunto desde la etapa de control sanitario, para viabilizar la labor de los profesores de Idioma Español en la familiarización; los contenidos previstos en el programa de la disciplina Idioma Español y el trabajo cooperado en el aula y los laboratorios de idioma viabilizan la caracterización y la fonética de los estudiantes; el currículo que se implementa y el que se construye debe ponderar más la cultura, la identidad y la inclusión de los estudiantes; la implementación de las estrategias curriculares y  la orientación educativa deben tener mayor presencia en el diseño curricular y el desempeño profesional de los docentes; y leer, pensar y recrear la obra de José Martí en tiempos de inclusión, es fertilizar la mente y el alma con una savia excepcionalmente elaborada, que pondera la humanidad y le canta a la vida  (Gayle Morejón A. , 2021)

En este trabajo se asume la cultura como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y objetuales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social en un periodo determinado. La noción antropológica de cultura incluye además modos de vida, ceremonias, arte, invenciones, tecnología, sistemas de valores, derechos fundamentales del ser humano, tradiciones y creencias. A través de la cultura se expresa el ser humano, toma conciencia de sí mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados y crea obras que le trascienden. La cultura según   Graciela Pogolotti, “es la huella dejada por el hombre a su paso por la historia” (Gutiérrez Martínez, 2015)

Ante los procesos de aculturación, transculturación y globalización, los pueblos y las personas realizan procesos identitarios para rescatar, conservar y desarrollar el conjunto de rasgos o informaciones que los individualizan y distinguen. Lo anterior no niega el intercambio y el enriquecimiento cultural, que se realiza en diferentes contextos (Gutiérrez Martínez, 2015).

 

El enfoque intercultural debe respetar el derecho a la diferencia, el derecho a aquellos rasgos étnicos que implican cosmovisión, una escala de valores, concepciones socio – jurídicas y étnicas, y más aún, un idioma distinto que enriquece la nacionalidad de los países que tienen esta situación (Gutiérrez Martínez, 2015)

 

La vocación solidaria del proyecto social cubano ha generado la formación de estudiantes y profesionales no hispanohablantes en instituciones de los diferentes niveles educativos y en la educación superior, tanto en pregrado como en postgrado, procedentes de África, Asia, Europa, América del Norte y el Caribe. Para cursar estudios en Cuba resulta imprescindible el aprendizaje del idioma español, entiéndase entonces, por competencia comunicativa la aptitud de comunicar bien, de ser entendido y entender a los demás, de saber estructurar este proceso para establecer las relaciones sociales con sus semejantes en diferentes situaciones comunicativas, donde se integran las cuatro macrohabilidades de la lengua y la disposición sociopsicológica del sujeto. 

Para (Pulido Díaz & Pérez, 2004), existen nueve componentes de la competencia comunicativa integral entre los cuales se reconocen los ya apuntados y se incorporan otros:

      Competencia lingüística: usar e interpretar la lengua de manera correcta.

      Competencia sociolingüística: producir enunciados apropiados de acuerdo con las reglas que rigen el acto comunicativo. 

      Competencia discursiva: producir e interpretar diferentes tipos de discursos e interpretar y producir textos cohesionados y coherentes.

      Competencia estratégica: utilizar estrategias de comunicación verbal y comunicación no verbal para mejorar la efectividad de la comunicación. 

      Competencia sociocultural: comprender el significado cultural que subyace en las formas lingüísticas, y saber establecer distinciones.

      Competencia de aprendizaje: organizar el propio aprendizaje. 

      Competencia cognitiva: construir o reconstruir conocimientos a través de la lengua. 

      Competencia afectiva: reconocer, expresar y canalizar la vida emocional por medio de la lengua. 

      Competencia comportamental: habilidades verbales y no verbales que evidencian una adaptación de la conducta a la situación comunicativa. 

 

En este sentido es imposible obviar otra de sus aristas como la competencia paralingüística y la proxémica que han sido reconocidas por Fernández Bengochea (2010), evidenciadas por el lenguaje no verbal y el manejo de las distancias, pues ellas también, sin lugar a dudas, están involucradas en el proceso comunicativo  (Pompa Montes de Oca)

La competencia comunicativa es la habilidad de comunicar bien, de ser entendido y entender a los demás, de saber estructurar este proceso para establecer las relaciones sociales con sus semejantes, donde se integran la correcta escucha, lectura, y expresión oral y escrita. Esta supone la formación integral de la personalidad y es un aspecto de suma importancia para el perfeccionamiento del ejercicio pedagógico (Pompa Montes de Oca). Ser competente es manifestar en la práctica los diferentes aprendizajes, satisfaciendo de esta manera las necesidades y los retos que se tienen que afrontar en los diferentes contextos donde se interactúa con los demás, en esta interacción, por supuesto se tiene en cuenta la que se establece entre los estudiantes y entre los profesores con ellos (Pompa Montes de Oca)

 

La noción de competencia, referida al contexto laboral, ha enriquecido su significado en el campo educativo en donde es entendida como un saber hacer en situaciones concretas que requieren la aplicación de conocimientos, habilidades y actitudes (Pompa Montes de Oca).

 

La competencia comunicativa profesional pedagógica es un tipo de competencia comunicativa con características y misión específica, pues es parte de un escenario particular en la formación y desarrollo de la personalidad que es el ámbito pedagógico, por cuanto esta se convierte en una fuerte herramienta para el trabajo y en una exigencia profesional (Pompa Montes de Oca).

 

Construyendo la utopía

El actual curso escolar ha tenido una peculiaridad, la presencia hasta noviembre de un contingente de estudiantes de Ghana de pre y posgrado y el nuevo ingreso de algo más de cien, con predominio del Caribe, particularmente de Jamaica. La conformación de un colectivo pedagógico de seis docentes: un profesor de idioma español y un adiestrado, dos para la práctica del idioma y dos para la situacional, de ellos, dos profesores guías, revela un paso de avance en el aprovechamiento de los recursos humanos y la comprensión de la competencia comunicativa como propósito formativo y herramienta para alcanzar el fin y los objetivos propuestos. El trabajo cooperado en sus diferentes variantes, viabiliza la implementación de agrupamientos flexibles (individual, dúos, tríos, equipos y grupo en general), estas formas de trabajo favorecen la interactividad entre los participantes en el proceso educativo, premisa del enfoque comunicativo.

 

Este proceso se ha realizado en el contexto de las transformaciones del sistema de trabajo, donde se ha introducido el Colectivo de Facultad como espacio de trabajo metodológico donde participan los profesores principales, jefes de cátedras, departamentos, metodólogos, la vicedecana y el coordinador de la unidad docente. En sus sesiones desde finales del curso escolar pasado se proyectó el trabajo y se realizaron las discusiones para la concepción e implementación de la labor de los colectivos pedagógicos.

 

La resistencia al cambio no se hizo esperar y se escucharon expresiones tales como: “yo no soy profesor de español”, “cada asignatura tiene su carga docente”, “que están inventando ahora”. Para preparar a los docentes para las nuevas funciones se diseñó un posgrado dos veces por semanas con un enfoque teórico práctico, que implicó, además, dos sesiones de observación participante por parte de los docentes adiestrados en el aula correspondiente al grupo asignado. 

 

Las primeras reacciones ante el curso fueron negativas “ese contenido es muy elemental”, “lo que se trabaja es para ignorantes”, “dos veces por semana es mucho, debe ser por encuentro”, etc. En la medida que se revelaron las falencias y las peculiaridades de la norma cubana del idioma español, se incrementaron los participantes y la valoración final estuvo plagada de elogios y felicitaciones al docente principal “José Manuel”.

 

Otro elemento que se introdujo, es la nueva composición de los profesores guías, tradicionalmente en esta institución, el dúo lo conformaba uno del Dpto. de Idioma Español y el otro de Ciencias o Humanidades. En la actualidad, se mantiene el dúo, conformado por profesores de los últimos departamentos citados, algunos con experiencia anterior y otros se iniciaron en esta actividad.

 

La construcción de la caracterización psicopedagógica ha sido la prioridad, mediante la observación participante, cuestionarios en la lengua oficial de los estudiantes y en español, el Raven, el Rotter y otras técnicas según las necesidades, para recopilar información sobre las áreas: personal, académica, profesional y social.  En diciembre se conformaron las caracterizaciones individuales y grupales, de los estudiantes de los grupos del 1 al 5, en enero deben concluir las restantes. Cada documento se colocó en el FTP de la institución con la debida contraseña, para el uso de los docentes.

 

El carácter formativo y metodológico del claustrillo es uno de los elementos novedosos de esta concepción, en este espacio se debe construir y actualizar de forma participativa la caracterización de los estudiantes, evaluar la estrategia pedagógica, proyectar de forma coherente con el currículo la práctica del idioma y la inmersión sociolingüística.

 

La insuficiente orientación y preparación de los docentes de Idioma Español generó incertidumbre, contradicciones, incomprensiones en la primera sesión del claustrillo en el mes de octubre, que implicó más de una intervención de los gestores de la nueva concepción, para coadyuvar a la consecución de los propósitos. En el mes de noviembre las sesiones se realizaron en un ambiente distendido, donde se combinó de forma elemental lo formativo y lo metodológico. La proyección anticipada de la práctica situacional (inmersión sociolingüística) y el papel protagónico de los docentes implicados en su planificación deviene en un reto, para la sesión del mes de enero.

 

Para viabilizar este proceso, se introdujo en el sistema de trabajo dos sesiones mensuales de trabajo metodológico con los docentes de práctica del idioma e inmersión sociolingüística. En la práctica, la función metodológica del claustrillo, el papel conductor, de asesoramiento, control y evaluación de las propuestas de actividades y guías, para su perfeccionamiento, también padece de las manifestaciones de la resistencia al cambio entre los implicados, se escucharon manifestaciones tales como: ”eso no es problema mío”,” yo tengo tiempo para revisar nada”, “ si antes me daban la guía porque la tengo que hacer yo ahora”, “yo no sé cuándo se revisa lo que hacen en la práctica educacional”, etc.  Todo lo anterior demanda un control sistemático a las actividades por parte de los directivos y funcionarios.

 

A continuación, se presenta la secuencia de reuniones que tributan a la labor formativa. El ciclo lo inicia cada lunes la reunión con la Vicedecana donde participan los jefes de departamentos docentes, la responsable de los laboratorios, el coordinador de la unidad docentes, la secretaria docente, los representantes de las organizaciones políticas y de masas y otros invitados, según la agenda de la sesión de trabajo.

Imagen 1. Secuencia de reuniones que tributan a la labor formativa

 

 

 

Reunión con

Vicedecana

Reunión de

la

Academia

Reunión 

del

Colectivo

de

Facultad

Reunión de

Departamento

y Cátedras

Reunión de

profesores guías

Claustrillo

Reunión de

grupo

Reunión de

jefes de grupos

y líderes

Estudiante

 Nota. La imagen muestra el sistema de reuniones de la Facultad Preparatoria. Extraído de la propia investigación. (2022).

De la participación en dichas sesiones y el análisis sistemático de las actas de las reuniones profesores guías, claustrillos, grupos y líderes;  las visitas, recorridos y  la observación participante de las actividades educativas emergen, en mi opinión, trece desafíos para la práctica educativa: La unidad de las influencias educativas; el desarrollo de la competencia comunicativa; la salud y el control sanitario internacional; el pago de la colegiatura; la diversidad cultural; la interculturalidad, la equidad e inclusión; la convivencia en los diferentes contextos educativos; el cumplimiento de lo normado; la formación humanista; la formación científico-técnica; la continuidad de estudio; y la estimulación de los participantes en el proceso educativo.

 

Lo planteado tiene implicación para los estudiantes, los docentes, los directivos, los especialistas, los trabajadores no docentes, los familiares, los arrendatarios, los trabajadores de la salud e inmigración y la ciudadanía cubana en general, por ello, propongo para nuestra labor formativa las siguientes ideas rectoras:

La unidad de las influencias educativas

 

En el proceso educativo universitario también interviene la familia, aunque esté distante, y la comunidad donde desarrolla su vida el educando, por lo que debe existir una relación complementaria entre todos estos factores de la educación para que las influencias se correspondan con las funciones de cada uno. En este sentido la unidad es sinónimo de integración, de unión, conformidad y unanimidad.

 

Con frecuencia se hace alusión solo a la unidad de exigencias, lo cual es cierto, pero insuficiente. Es necesario que se reclame por igual, pero que se tenga plena conciencia de la función de cada elemento del proceso y cómo se corresponde su actuación con las otras funciones.

 

Dentro de la universidad esta situación se hace crítica cuando no existe la suficiente claridad en el papel que le corresponde a cada uno como profesor, como directivo o como personal de apoyo a la docencia, lo cual provoca diferentes niveles de exigencias y, por consiguiente, la violación del principio. Si no existe la suficiente claridad en la responsabilidad y el compromiso de cada cual, en el proceso pedagógico universitario, se compromete seriamente su efectividad.

 

 

 

 

Recomendaciones prácticas para su aplicación en la universidad

 

      Implicar a todos los que tienen que ver con la educación del estudiante desde el inicio y con tareas específicas de valor educativo.

      Dirigir la búsqueda de dicha unidad a través del esclarecimiento del rol de cada cual y de la persuasión.

      Cohesionar al colectivo pedagógico en su labor. Los profesores deberán ser los de mayor conciencia y exigencia sobre el estudiante, la familia y la comunidad.

      Reorganizar las acciones educativas para compensar el funcionamiento deficiente de algunas de las influencias. Integrar las exigencias educativas de cada uno de los elementos que participan en el proceso.

      Implementar la orientación educativa directa, indirecta y especializada en correspondencia con las necesidades y demandas de los estudiantes.

 

El respeto a la personalidad de los estudiantes

El proceso educativo universitario está dirigido a personas en la etapa juvenil, con sus características personales en pleno desarrollo, por tanto, hay que partir de ellas para educarlas, y a la vez, el resultado de este proceso es contribuir a su perfeccionamiento. O sea, que la personalidad es el punto de partida y el fin de la educación, por lo que es atinado aceptar este principio como fundamental en la educación del hombre.

Este principio posee un fuerte carácter metodológico (Dhzidarián), porque permite explicar y formar la personalidad a partir de la influencia del micromedio y macromedio sociales, decisivos en el ser individual y social del hombre.

Además, constituye la finalidad de la educación universitaria, lo cual está refrendado en las políticas educativas contemporáneas como la aspiración de formar la personalidad de los futuros profesionales en este nivel.

Recomendaciones prácticas para su aplicación en la universidad

 

      Conocer primero la personalidad de los estudiantes antes de plantearse influir sobre ella. Partir siempre de un diagnóstico inicial y tener en cuenta su carácter procesal.

      Estimular la aparición y el desarrollo de diferentes cualidades de la personalidad en sus relaciones y condicionamiento mutuos.

      Desarrollar una orientación activa y transformadora en los educandos. Respetar su personalidad.

      Planificar el trabajo educativo en función de obtener como resultado mediato el incremento en la autorregulación de la personalidad del educando, al adquirir las cualidades la connotación de convicciones personales.

      Buscar, a través de la integración de cualidades personales, la conformación de síntesis reguladoras más complejas en la personalidad, tales como: la autovaloración, los ideales, las intenciones profesionales, los valores que caracterizan a cada profesión, etc.

 

El carácter colectivo e individual del proceso educativo

 

En el proceso educativo se produce cierta contradicción entre su influencia individual y su ejecución en forma grupal. Por una parte, se brinda docencia y se ejecutan actividades en grupos estudiantiles (hacerlo individualmente sería prácticamente imposible), y por otro lado se aspira a que la incidencia sea particular en cada uno. Pero el grupo universitario constituye algo más que un agregado de estudiantes, es una entidad viva con la cual el profesor interactúa y que le sirve de base para llegar a cada uno de sus miembros. Siempre la educación exigirá una atención grupal (el individuo como miembro de distintas agrupaciones al mismo tiempo) y una atención individual (como personalidad), pues lo colectivo y lo individual se complementan.

 

Recomendaciones prácticas para su aplicación en la universidad

 

      Realizar un diagnóstico de los grupos donde desarrollan su vida los educandos, junto con su caracterización personal.

      Implicar al grupo en cualquier estrategia educativa dirigida a resolver problemas individuales.

      Reconocer y utilizar al grupo como elemento importante en el proceso educativo.

      Estimular y promover la interacción de los miembros del grupo entre sí y con el profesor en las actividades educativas.

      Plantearse estrategias educativas grupales e individuales de forma integrada.

      Incidir en la progresiva aceptación empática y racional entre los miembros del grupo. Detectar de inmediato los aislados y rechazados en los grupos para integrarlos lo más rápido posible.

      Utilizar los líderes espontáneos en función del cumplimiento de las actividades educativas de carácter grupal.

      Concientizar a todos los miembros del grupo del valor social en su preparación profesional las posibilidades reales de actuar unidos en la consecución de diferentes metas de carácter formativo.

 .

 

 

CONCLUSIONES

Los desafíos identificados demandan la potenciación de los colectivos pedagógicos y la conformación de redes educativas, entendida: como un sistema de relaciones para la interacción, colaboración, interdependencia y complementación de todos los implicados en el proceso educativo; y la configuración de los centros de recursos humanos, materiales, didácticos, metodológicos, organizativos y de nuevas tecnologías para la solución de los problemas identificados,  la satisfacción de las necesidades y demandas de los participantes en el proceso educativo.

 

REFERENCAS BIBLIOGRÁFICAS

 

Arturo, G. M. (2008). Estrategia curricular de idioma español de la Facultad Preparatoria. . La Habana. Obtenido de Gayle Morejón Arturo et al. Estrategia curricular de idioma español de la Facultad Preparatoria. Soporte digital, p. 1-4, 2018.

Dhzidarián, (. (s.f.). El principio de la personalidad como principio metodológico de las investigaciones psicológicas. Universidad de La Habana. .

Fundora Lliteras Juan et al. Bases generales de la concepción curricular de la Facultad Preparatoria de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana. Resultado científico. Cuba, s. d.-1. (2008). Bases generales de la concepción curricular de la Facultad Preparatoria de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana. La Habana.

Gayle Morejón, A. (2018). Gayle Morejón Arturo. La unidad docente en la Facultad Preparatoria nº13 de la Ucmh. Utopía o realidad.

Gayle Morejón, A. (2021). Identidad, interculturalidad e inclusión. Revista Mapa. Obtenido de http://revistamapa.org/index,php/es

Gutiérrez Martínez, G. M. (2015). La Rumba del Prado: Un hecho cultural-comunitario. Tesis de Maestría en Procesos Culturales Cubano. La habana: Universidad de las Artes.

Kalashnikov, V. M. (2018 ). The UN Universal Declaration of Human Rights and the US Constitutional Law. Obtenido de https://doi.org/10.31733/2078-3566-2018-5-81-86

Pompa Montes de Oca, Y. C. (s.f.). La competencia comunicativa en la labor pedagógica. Revista Universidad y Sociedad. Obtenido de http://rus.ucf.edu.cu/

Pulido Díaz, A., & Pérez, V. (2004). Arturo Pulido Díaz y Vilma María Pérez Viñas. Hacia un concepto de competencia comunicativa integral: un novedoso acercamiento a sus dimensiones. Mendive.

 



1Profesor Titular, Investigador Titular, y Vicedecano de la Facultad Preparatoria de la Universidad de Ciencias Médicas de la Habana, Cuba