Fecha de presentación: septiembre,
2022 Fecha de aceptación: noviembre, 2022 Fecha de publicación: enero, 2023
Estudio
del patrimonio local en el contexto de las actividades de extensión
universitaria
Study of local patrimony in the
context of university extension activities
Dr. C. Marcial
Alfonso García[1]
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2244-7175
M. Sc. Imandra
Mendoza Domínguez[2]
ORCID: https://orcid.org/ 0000-0002-6421-1494
M. Sc. Eilene Portela Bravo[3]
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-7516-8006
Cita
sugerida (APA, séptima edición)
Alfonso
García, M., Mendoza Domínguez, I. y Portela
Bravo, E. (2023).
Estudio del patrimonio local en el contexto de las
actividades de extensión universitaria. Revista
Mapa, 5(30), 64–79.
http://revistamapa.org/index,php/es
Palabras clave: actividades,
conocimiento, extensión universitaria, patrimonio local
ABSTRACT
This work goes to take advantage of the potentialities
that offer the activities of university extension, in function of elevating the
knowledge on the local patrimony in the students of the careers that are
studied in the Watery Municipal University Center of Passengers. The
theoretical, methodological significance and practice of the work resides in
the elaboration, description and foundation of the activities that intend in
function of solving the outlined problem. With the application of the
elaborated proposal it was contributed to deepen in the student body the
knowledge about patrimonial values, also, a bigger preparation of these was
perceived as for the administration and interpretation of the patrimony and the
investigation was propitiated, that is to say, the active search of the
knowledge and the development of an affective relationship starting from its
interaction with the local patrimony. The necessary conditions exist to
continue their application in the Watery Municipal University Center of Passengers
and it can be generalized starting from the adaptation of the activities.
Keywords: activities, knowledge, university extension, local patrimony
El patrimonio reconoce los hechos que se sucedieron en
la historia a través del cual un pueblo puede descubrir y perfilar su
identidad. Mediante su interpretación trasmitimos un mensaje que trasciende, en
lo posible en el entorno sociocultural, y además con la gestión del patrimonio
se puede preservar la memoria histórica al intervenir de forma adecuada en su
difusión, como gestión cultural mediadora entre el patrimonio y la sociedad.
Esto sugiere una
concepción de patrimonio que se extiende a incluir no solo bienes físicos sino
también intelectuales o culturales, lo heredado como miembros de una comunidad
más amplia que la familia: el patrimonio como “conjunto de bienes tangibles e
intangibles, que constituyen la herencia de un grupo humano y que refuerzan
emocionalmente su sentido de comunidad con una identidad propia y que son
percibidos por otros como característicos.”
(UNESCO, 2003, p.2)
En América Latina y el
Caribe, región de gran riqueza patrimonial, existen casos de sitios históricos
con una gestión inadecuada y un desequilibrio evidente entre el desarrollo y la
conservación. Entre otros factores, ha faltado una formación idónea en la
gestión del patrimonio, factor esencial para responder a las nuevas demandas y
realidades.
Cuba no es la
excepción, sin embargo, se han hecho esfuerzos por mejorar en este sentido y
entre las nuevas líneas está la búsqueda del patrimonio como necesidad no sólo
de formar adecuadamente a los gestores, sino también al público, a la comunidad
beneficiaria del mismo.
Los estudios sobre el
patrimonio cultural tienen gran importancia pues reconocen la necesidad de
buscar un equilibrio entre el desarrollo económico y la conservación del
patrimonio histórico y cultural de la humanidad, de manera tal que ese
patrimonio genere un desarrollo que revierta en su cuidado, conservación y
promueva su puesta en valor, mediante la correcta formación de los gestores y a
la comunidad beneficiaria de este patrimonio, con el fin de utilizar el mismo,
como importante valor del desarrollo.
Un
propósito de gran importancia en la Educación Superior es que los estudiantes
dominen la cultura e historia nacional, a partir de la idea de que conozcan su
localidad, lo cual permite a través del acercamiento al conjunto
de bienes tangibles e intangibles del territorio un contacto
más cercano con lo nacional, así como el desarrollo de sentimientos de
identidad con el territorio natal.
Muchas
son las vías que pueden utilizarse para el desarrollo de estos conocimientos.
En el contexto municipal el trabajo de extensión universitaria se presenta como
marco ideal para que los estudiantes vean a su alrededor cómo se produce el
progreso histórico, la cultura, cómo los hechos o fenómenos que estudian se
materializan, cómo se objetivan e influyen en su propia vida. Con estos
conocimientos aprende a valorar la actividad del hombre, tanto en lo
individual, como en lo social.
Es
así que el Programa Nacional de
Extensión Universitaria, por su
flexibilidad en su diseño y aplicación, da la posibilidad a partir de las
condiciones del entorno, al desarrollo de conocimientos y valores en los
estudiantes universitarios, lo que contribuye a cumplir con el siguiente
objetivo estratégico de dicho programa: desarrollar la extensión universitaria,
transformándola a partir de asumirla como un proceso orientado a la labor
educativa, que promueva y eleve la cultura general integral de la comunidad
universitaria y su entorno social.
El estudio de las diversas
definiciones y enfoques que ofrecen diferentes autores sobre patrimonio, entre
los que se destacan Soler (2011), Abrahantes (2011) constituyeron plataformas
para la elaboración del aporte fundamental del presente trabajo. En esta idea,
también, fueron consultadas investigaciones de la provincia de Cienfuegos,
entre las que se encuentran las de: que. Además, relacionada con la extensión
universitaria fueron consultados los trabajos de Quintero (2018) y Alfonso (2019)
que exponen fundamentos de cómo concebir la extensión universitaria en
condiciones de universalización.
Tales consideraciones,
sustentan la necesidad de aprovechar todas las potencialidades que brindan las
actividades de extensión universitaria en función de elevar los conocimientos
sobre el patrimonio local, al tomar como estado inicial que los estudiantes del
Centro Universitario Municipal Aguada de Pasajeros presentan pocos
conocimientos sobre el patrimonio de su localidad.
Derivado
de esta problemática se precisa como objetivo de este trabajo: diseñar
actividades de extensión universitaria para ampliar el conocimiento sobre el
patrimonio local en los estudiantes del Centro Universitario Municipal Aguada
de Pasajeros.
DESARROLLO
El
tratamiento del patrimonio. Su importancia
El Patrimonio, muchas veces identificado con la
herencia, es en sí mismo un concepto que alude a la historia, que entronca con
la esencia misma de la cultura y es asumido directamente por los grupos
locales. “El Patrimonio es la síntesis simbólica de los valores identitarios de
una sociedad que los reconoce como propios” (Iniesta,1991: 2).
Ello implica un proceso de reconocimiento,
generalmente intergeneracional, de unos elementos como parte del bagaje
cultural y su vinculación a un sentimiento de grupo. Reconocida en él, la comunidad. Si bien su
conservación no estará garantizada, al menos su destrucción y pérdida será
sentida como propia. Sin embargo, en las sociedades no tradicionales inmersas
en la industrialización y la tercerización, tal sentimiento puede, y de hecho
sucede a menudo, ser olvidado, sesgando su propia historia y lazos de grupo.
Entra entonces en acción uno de los aprovechamientos más extendidos del
patrimonio: el político.
El uso político de entes patrimoniales suele ser
el recurso a la memoria colectiva, a la representación colectiva. Para ello, se
recurre a la comunidad científica que, analizando y redescubriendo, pone en
valor el bien patrimonial. Tal utilidad en raras ocasiones, tiene su retorno a
los depositarios sociales del mismo, los grupos locales, dejando a un lado la
posibilidad de valerse de él
“No puede haber uso sin la conservación ni
mantenimiento” (Ballart,1997,12). De ahí
la necesidad de conservar los bienes patrimoniales, para continuar su uso en
función de aportar orgullo o reconocimiento identitario para la población local
que lo sustenta. Recae sobre todos los integrantes de la comunidad con sus
respectivas direcciones el deber y compromiso legal de velar por él, protegerlo
del abandono y la expoliación.
En este sentido la Convención sobre la Protección
del Patrimonio Mundial Cultural y Natural fue adoptada por la Conferencia
General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura (Unesco)
el 16 de noviembre de 1972, cuyo objetivo es promover la identificación,
protección y preservación del patrimonio cultural y natural de todo el mundo,
el cual es considerado especialmente valioso para la humanidad.
El patrimonio cultural debe entenderse como la
totalidad de expresiones que han configurado a las culturas actuales. Se trata
de un concepto dinámico que no se limita al pasado, sino que se extiende al
presente y al futuro; las culturas jóvenes y todas las formas de expresión
artística. De
ahí es considerado como la herencia
cultural propia del pasado de una comunidad, con la que esta vive en la
actualidad y que transmite a las generaciones presentes y futuras.
Este contribuye
a la vida espiritual de una sociedad y a fortalecer sus signos de identidad,
pertenece al colectivo de los habitantes de un ámbito geográfico que lo ha
creado, rescatado, transmitido, conservado y difundido durante muchos años
hasta el momento que solicitan ante los diversos organismos competentes con el
fin de ser declarado patrimonio cultural tangible e intangible para de esta
manera recibir un apoyo que les permita continuar preservándolo en el tiempo.
La clave para el conocimiento del patrimonio
cultural es que la gente en general, y en especial los jóvenes, se den cuenta
de la riqueza y el valor que se halla en
la diversidad cultural que los rodea. Deben darse cuenta de que “el patrimonio
cultural posee un gran potencial para la evolución personal y colectiva, desde
un punto de vista cultural y económico”. (Soler, 2011:11).
El patrimonio cultural puede ser material e
inmaterial: es mucho más que la simple defensa de los edificios antiguos: está
relacionado con todas las formas de expresión cultural —incluyendo la
diversidad lingüística— y artística que han caracterizado a la civilización
desde hace varios miles de años, porque esos elementos son vitales en la cadena
del desarrollo.
El patrimonio cultural no sólo debería
considerarse algo que se aprende y que se puede apreciar, sino que, asimismo,
debería verse como lo que puede ayudar a reflexionar acerca de la sociedad y
hacer que mejore. Puede considerarse una vía que incrementa la educación
activa, si se utiliza para adquirir conocimientos, habilidades, competencias y actitudes. Es un medio para animar a la
ciudadanía activa, permitiendo a la gente ser propietarios del patrimonio
cultural de su entorno.
Al mismo tiempo contribuye a reforzar la
autoestima de los pueblos, que mediante el conocimiento de su patrimonio
cultural adquieren conciencia de la riqueza de su entorno y de su bagaje
histórico.
Las entidades que identifican y clasifican
determinados bienes como relevantes para la cultura de un pueblo,
de una región o de toda la humanidad, velan también por la salvaguarda y la
protección de esos bienes, de forma tal que sean preservados debidamente para
las generaciones futuras y que puedan ser objeto de estudio y fuente de
experiencias emocionales para todos aquellos que los usen, disfruten o visiten. (Abrahantes, 2011:4)
En un principio fueron considerados
patrimonio cultural los monumentos, conjuntos de construcciones y sitios con
valor histórico, estético, arqueológico, científico, etnológico y antropológico.
Sin embargo, la noción de patrimonio cultural se ha extendido a categorías que
no necesariamente forman parte de sectores artísticos pero que también tienen
gran valor para la humanidad. Entre estos se encuentran las formaciones
físicas, biológicas y geológicas extraordinarias, las zonas con valor
excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la
belleza natural y los hábitats de especies animales y vegetales amenazadas.
Este patrimonio basa su importancia en ser el
conducto para vincular a la gente con su historia. Encarna el valor simbólico
de identidades culturales y es la clave para entender a los otros pueblos.
Contribuye a un ininterrumpido dialogo entre civilizaciones y culturas, además
de establecer y mantener la paz entre las naciones.
Más recientemente, la atención se ha
centrado en la conceptualización o diseño de una dimensión complementaria del
patrimonio, como resultado de un acercamiento al individuo y a los sistemas de
conocimientos, tanto filosóficos como espirituales. Esta dimensión
complementaria es llamada patrimonio inmaterial y abarca el conjunto de formas
de cultura tradicional y popular o folclórica, las cuales emanan de una cultura
y se basan en la tradición. Estas tradiciones se transiten oralmente o mediante
gestos y se modifican con el transcurso del tiempo a través de un proceso de
recreación colectiva.
El patrimonio testifica la experiencia
humana y sus aspiraciones y debe ser una experiencia compartida que ofrece a
cada ser humano la oportunidad del descubrimiento propio como otra persona en
ese caudal de conocimiento que no es el propio. El valor más importante del
patrimonio cultural es la diversidad.
Una de las funciones primordiales de la
investigación patrimonial es descubrir las riquezas culturales que merecen ser
patrimonio y contribuir a su preservación y evitar que con el tiempo
desaparezcan de la memoria colectiva. Se comparte una de las declaraciones de
la UNESCO al respecto donde manifiesta con relación al patrimonio: “El
patrimonio bajo todas sus formas, debe ser preservado, puesto en valor y
trasmitido a las generaciones futuras en tanto testimonio de la experiencia y
de las aspiraciones humanas, a fines de nutrir la creatividad en todos los
campos del quehacer e instaurar un verdadero diálogo entre las culturas”.
(UNESCO, 2005: 7)
La extensión universitaria: su articulación con
el estudio del patrimonio
El Programa Nacional de Extensión Universitaria surge
a partir del constante perfeccionamiento de la Educación Superior cubana para
dar respuesta a las nuevas exigencias de la sociedad. Está convocado a
contribuir y dinamizar el papel que le corresponde a la universidad en esta
batalla de ideas que libra actualmente el pueblo cubano en defensa de los
valores patrios, la identidad nacional, la justicia social y su evolución,
insertándose en los programas priorizados que hoy se desarrollan para mantener
su libertad proponiéndose llegar a ser el pueblo más culto del mundo.
Este programa está concebido con una máxima
flexibilidad en su diseño y aplicación, para que a partir de las condiciones
del entorno, se pueda buscar un armonía coherente, entre las exigencias que
plantea el desarrollo de este proceso en la educación superior cubana y las
necesidades que demanda cada una de las realidades a transformar por las
universidades.
Entre los lineamientos generales del Programa se
encuentran: fortalecer la dimensión extensionista del enfoque integral para la
labor educativa y político-ideológica; estimular el desarrollo de la extensión
desde las formas organizativas del proceso docente; ampliar las alternativas
para la superación cultural de los profesionales universitarios y de la
población en general; promover los resultados de la ciencia y la innovación
tecnológica; promover actividades extracurriculares para el desarrollo cultural
integral de los estudiantes; impulsar la creación y desarrollo de instituciones culturales universitarias;
potenciar la realización de proyectos extensionistas dirigidos al desarrollo sociocultural comunitario;
desarrollar un sistema de comunicación interna y externa que propicie el
diálogo, potencie la participación y posibilite la difusión y divulgación de la
cultura y el quehacer universitario y social; estimular la investigación en el
campo de la extensión universitaria, así como la introducción y generalización
de sus resultados; perfeccionar el desarrollo de los recursos humanos de la
comunidad universitaria para asumir la labor extensionista.
Todo lo antes planteado evidencia la prioridad
otorgada a este programa que como expresión de la estrategia y la política,
traduzca los lineamientos en acciones de mayor nivel de concreción y sirva de
base para la labor extensionista en los próximos años, a partir de que en él se
expresen los conceptos y formas de gestión y acción, surgidos del análisis y el
pensamiento colectivo.
En este sentido se presenta y fundamenta como una
de las funciones de la extensión universitaria: orientar y controlar el cumplimiento
de las medidas para la preservación y conservación del patrimonio cultural y
promover la creación y desarrollo de instituciones culturales en las
universidades, el adecuado uso de las salas de historia y los museos de los
centros de educación superior.
En el Centro Universitario de Aguada de Pasajeros
se conciben acciones para dar cumplimiento de esta función. La vinculación de
profesores, estudiantes y trabajadores al desarrollo de proyectos
socioculturales en las comunidades, constituye una de las vertientes
fundamentales desde la extensión universitaria con el fin de enriquecer el
conocimiento acerca del patrimonio local.
Como puede interpretarse es interés, en este
centro municipal, la elevación cultural de los estudiantes en el ámbito
universitario y que un elemento que se debe priorizar es que este conozca su
patrimonio local, concibiendo así a la extensión como proceso universitario que
tiene el propósito de promover la cultura en la comunidad intra y
extrauniversitaria para contribuir a su desarrollo cultural.
Su materialización se debe concebir a partir de
la concreción de las formas organizativas para llevar a cabo la extensión
universitaria. En interés de los autores de este trabajo se profundizará en las
actividades como una de estas formas
A
partir de que la actividad es considerada como un conjunto de operaciones o
tareas propias de una persona o entidad, se concibe
la actividad como un sistema de acciones y operaciones que realiza el sujeto
sobre el objeto, en interrelación con otros sujetos. “En cualquier actividad
humana, el sujeto actúa sobre el objeto impulsado por sus motivos, por las
necesidades, internas y externas, que surgen en él para alcanzar su objetivo:
la representación que ha imaginado del producto a lograr”. (Corona, Izquierdo y
Flores, 2018: 6)
Antes de la ejecución de la actividad en el plano
práctico el sujeto elabora su base de orientación conformada por la imagen, el
conocimiento previo sobre la propia actividad, sobre el objeto, los
procedimientos y los medios que ha de emplear, las condiciones en que se debe
realizar y el producto a lograr.
Según
lo planteado con relación al tema se puede concluir que las actividades
docentes son aquellas actividades o tareas que se conciben para realizar por el estudiante en
la clase y fuera de esta, vinculadas a la búsqueda y adquisición de los
conocimientos y al desarrollo de habilidades, la formulación de la tarea
plantea determinadas exigencias al estudiante, estas repercuten tanto en la
adquisición del conocimiento como en el desarrollo de sus intelecto, por tal
razón las actividades que se programen
deben propiciar la búsqueda y suficiente utilización del conocimiento y lograr
la estimulación deseada del desarrollo del pensamiento.
A
partir del análisis de su definición se asume por los autores a las actividades
como forma organizativa de extensión universitaria, que permite el desarrollo
de conocimientos, entre los que se encuentra el de patrimonio local.
Fundamentos de las actividades de extensión
universitaria propuestas
Las
actividades que se proponen están relacionadas con excursiones históricas a:
tarjas, monumentos y museo, trabajo en la biblioteca, así con situaciones de
carácter investigativo, entre otras variantes. Las actividades están concebidas
según las características con que se concreta el proceso en condiciones de
universalización, al aprovecharse para ello todo el potencial que posee la
localidad en este sentido.
Las
actividades son amenas y novedosas para los estudiantes, por las
características de las mismas,
Se
tuvo en cuenta, además, las habilidades que poseen los estudiantes, como “necesarias
técnicas o procedimientos de la actividad cognoscitiva que son asimilados por
estos, y que pueden utilizar independientemente, en correspondencia con los
objetivos y las condiciones en las cuales debe actuar” (Áddine
y otros, 2007:60-61).
Entre las habilidades trabajadas se encuentran; valorar, ejemplificar, ordenar,
describir, entre otras.
Las
actividades permitirán enriquecer los contenidos de
patrimonio y como consecuencia influir en el perfeccionamiento de las
habilidades de los estudiantes posibilitándoles comprender y, en
correspondencia, actuar transformadoramente en la localidad en que viven,
consolidando lo aprendido y profundizando en el conocimiento de hechos y
procesos que ocurren en la localidad.
Las actividades se fundamentan
desde el punto de vista filosófico en que se asume el
método materialista dialéctico e histórico unido a las sólidas raíces del
pensamiento filosófico cubano, se basa en la formación y desarrollo integral de
la personalidad del estudiante, a partir del papel activo en la ampliación de sus conocimientos
de patrimonio local, se tiene en cuenta la unidad de la actitud cognitiva,
práctica, valorativa y comunicativa a partir de las relaciones que establecen
en las visitas al museo local, en las excursiones; de lo sensorial con lo racional y ascenso
de lo concreto a lo abstracto en el proceso del conocimiento humano para
la formación y desarrollo de un joven
que piense, sienta y valore.
Desde el punto de vista sociológico el estudiante en
el proceso de acceder al conocimiento local mediante la respuesta a las
actividades se implicará aún más en la vida social de su patria chica,
comprometiéndose con lo que se espera de
él, convirtiéndose en un sujeto activo
en la búsqueda de conocimientos que consoliden el amor hacia su país.
Las actividades planteadas contribuyen al desarrollo
de sus habilidades y capacidades, pues presupone la búsqueda de informaciones,
la comprensión, la consulta de fuentes históricas, las mismas propician la
atención a la diversidad y al movimiento de los procesos de dependencia a los
de independencia, los que se materializan al ejecutar las tareas que se le
plantean. Las actividades están encaminadas a que el estudiante desarrolle el
autoconocimiento, el compromiso y responsabilidad (individual y social) que
favorezca la formación de una cultura general de modo que se propicie el avance
hacia metas superiores.
Desde el punto de vista pedagógico se tuvo en cuenta
la dirección del proceso educativo en las actividades extensionistas en función
de que los estudiantes amplíen sus conocimientos acerca del patrimonio, al
tener en cuenta para ello las particularidades individuales de cada uno en el
desarrollo de estas actividades.
Las actividades propuestas, se diseñan en función de
garantizar, además, el desarrollo de las relaciones interpersonales y
comunicativas entre los miembros del grupo. Dos ejemplos de estas actividades
se presentan a continuación:
Actividad 1: Excursión histórica a Guayabo
Blanco.
La
excursión histórica se propone realizar a un sitio arqueológico, en este caso
al principal asentamiento aborigen del territorio:
Guayabo Blanco. Esta actividad favorece vincular los contenidos de la
historia local con la nacional.
Se
recomienda que previo a la excursión los estudiantes conozcan el lugar donde la
realizarán, investigar por qué se escogió el lugar, qué ocurrió allí, cuándo,
quiénes fueron sus protagonistas y participantes.
Se sugiere que los jóvenes
universitarios se preparen para realizar debates, exposiciones orales,
encuentros con la historia y otras formas que se considere relacionadas con el
contenido histórico de la localidad a abordar.
Se recomienda
distribuir a los estudiantes en equipos, de modo que todos no tengan que
concentrarse en una misma tarea. De
igual forma la precisión de objetivos, itinerarios y tareas cumple una
función orientadora a los jóvenes estudiantes. Se propone no desaprovechar las
posibilidades de relaciones interdisciplinarias (lo histórico, lo geográfico, lo
artístico, lo literario).
Se sugiere la confección de ficheros y carpetas con la
información que recopilen para su ulterior exposición en los encuentros
presenciales, e incluso como divulgación cultural en la comunidad, es una
estupenda posibilidad para contribuir a un mejor aprovechamiento del patrimonio
histórico-cultural, hacer de los jóvenes protagonistas de su proceso de
aprendizaje y fortalecer su identidad.
Actividad 2: Excursión histórica al
Caimito del Hanábana.
Se
sugiere que para esta excursión histórica los estudiantes además de realizar el
recorrido por las instalaciones creadas en el Caimito del Hanábana, efectúen un
debate sobre las conspiraciones independentistas y sus principales figuras, así
como la situación económica de la región en el siglo XVIII, la fuerza de
trabajo esclava y los portes culturales en esta etapa; vinculando estos
contenidos con la presencia de Martí en la zona.
Se debe propiciar que el estudiante se aproxime a las
tarjas presentes en el lugar ya que la
observación de esas fuentes del conocimiento histórico es
una excelente ocasión para contarles a los estudiantes la historia que evoca
esa inscripción o esa pieza.
Es importante lograr que los estudiantes lean las
inscripciones; que digan lo que han entendido; que expresen sus impresiones;
que se converse, que se dialogue. Siempre pensar en lo que el estudiante pueda
hacer, en propiciar que comunique sus ideas, sus impresiones.
Se
recomienda que los estudiantes copien los textos, símbolos, fechas, frases, que
aparecen en las mismas, buscar nuevas informaciones que amplíen lo que copiarán
y realizar la limpieza, colocación de ofrendas florales, actos revolucionarios
precedidos por coros hablados, dramatizaciones, etc., que honren a Martí.
Las
actividades fueron aplicadas durante el curso 2018- 2019, 2019-2020 y en el
2021-2022 Como forma de evaluar la efectividad de la propuesta se desarrolló
intercambios con los estudiantes de las distintas carreras, los cuales
arrojaron movimientos cualitativos en el aprendizaje de los contenidos
relacionados con el patrimonio local aguadense, lo que se aprecia en la
disminución progresiva de las deficiencias, visto esto, en la calidad del
contenido que se aborda, en ideas ampliadas con argumentos y ejemplos
concretos, en la precisión en la forma de abordar el contenido y el desarrollo
de las habilidades sustentadas en un mayor conocimiento sobre el patrimonio
tangibles e intangibles de su localidad.
Es
decir, que se pudo apreciar un mayor conocimiento de los estudiantes
universitarios sobre el patrimonio, al exponer con profundidad los elementos
cognitivos, al mostrar amplio dominio de sus características, así como de las
técnicas de interpretación
Al
realizar un análisis comparativo de los resultados obtenidos con la aplicación
de diversos instrumentos se pudo determinar que 92,3 % de los estudiantes
elevaron sus conocimientos sobre el patrimonio de su localidad. Es así, que estos
conocieron acerca de la herencia propia del pasado de su comunidad, con la que
vive en la actualidad y que transmite a las generaciones presentes y futuras.
CONCLUSIONES
El desarrollo de conocimientos sobre
el patrimonio local en los estudiantes universitarios, en el contexto de las
actividades de extensión universitaria, resulta de gran utilidad para la
formación, en ellos, de valores representativos del modelo social que se
construye, sentimientos de cubanía y de identidad local y actitudes que se
corresponden con el momento histórico que se vive. Perspectiva desde la que el
estudio del patrimonio emerge como vehículo pedagógico que fortalece tales
aspiraciones a partir del conocimiento del estudiante de su entorno más
cercano.
La aplicación de un conjunto de
instrumentos de búsqueda de información permitió constatar que en el Centro
Universitario Aguada de Pasajeros los estudiantes presentaban limitados
conocimientos sobre el patrimonio local
La puesta en práctica de
actividades, como parte del proceso de extensión universitaria que se
desarrolla en el Centro Universitario de Aguada de Pasajeros, contribuyó a
resolver las insuficiencias cognoscitivas que presentaban los estudiantes
universitarios sobre el patrimonio local aguadense
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