Fecha de presentacin: enero, 2021 Fecha de aceptacin: febrero, 2021 Fecha de publicacin: abril, 2021

Enfoque de los derechos culturales, su lugar en la legislacin ecuatoriana

Approach to cultural rights, its place in ecuadorian legislation

Mary Carmen Cueva Rodrguez[1]

mcueva5@utmachala.edu.ec

ORCID: http://orcid.org/0000-0002-7575-9527

 

Andrs Ricardo Garca Martnez[2]

agarcia4@utmachala.edu.ec

ORCID: http://orcid.org/0000-0001-5228-6213

 

Mag. Armando Rogelio Durn Ocampo[3]

aduran@utmachala.edu.ec

ORCID: http://orcid.org/0000-0003-0111-0669

 

 

 

Cita sugerida (APA, sptima edicin)

Cueva Rodrguez, M. C., Garca Martnez, A. R. y Durn Ocampo, A. R. (2021). Enfoque de los derechos culturales, su lugar en la legislacin ecuatoriana. Revista Mapa, 5(23), 1-24.

http://revistamapa.org/index,php/es

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

RESUMEN

El presente trabajo presenta el resultado de una investigacin acerca de los derechos culturales. Se utiliz una estrategia metodolgica cualitativa, dividido en dos etapas. La primera exploratoria y descriptiva del contexto terico y las dimensiones conceptuales que permiti el abordaje de las problemticas inherentes a los derechos culturales, segn la doctrina clsica y el constitucionalismo actual. En la segunda etapa, se realiz una aproximacin al cumplimiento de estos derechos en Ecuador, desde un anlisis crtico que incluy la revisin del concepto derechos culturales que se maneja en Ecuador y la expresin desde los derechos humanos. Dentro de los principales resultados se identific la existencia de barreras gnoseolgicas en relacin al tema, las cuales impactan en la doctrina jurdica. Adems, se enfatiz en la necesidad de recuperar los derechos culturales como arte de los derechos humanos en Ecuador como una manera de minimizar los daos antropolgicos que la crisis sistmica estructural del pas ocasiona a los ciudadanos.

 

Palabras Claves: anlisis crtico, constitucionalismo, derechos culturales, doctrina clsica

 

 

 

 

 

ABSTRACT

This work presents the result of an investigation into cultural rights. A qualitative methodological strategy was used for the development of research, dividing into two stages. First, an exploratory and descriptive stage of the theoretical context and conceptual dimensions that allowed the address of the problems inherent in cultural rights, according to classical doctrine and current constitutionalism. Second, an approximation was made to the fulfilment of these rights in Ecuador, from a critical analysis that included the revision of the concept of cultural rights that is handled in Ecuador and its expression from human rights. Among the main results was identified the existence of gnoseological barriers in relation to the subject, which impact on legal doctrine. In addition, it emphasized the need to restore cultural rights as an art of human rights in Ecuador as a way to minimize the anthropological damage that the country's structural systemic crisis causes to its citizens.

 

 

 

Keywords: critical analysis, constitutionalism, cultural rights, classical doctrine

 

 

 

 

 


INTRODUCCIN

Al hablar de derechos humanos, no se hace referencia a los culturales dentro de los ms debatidos. Es posible que sea necesaria una revisin terica ms completa del trmino, sin embargo, la carencia de un consenso filosfico jurdico no debiera convertirse en barrera para el estudio, antes bien, debiera ser un acicate para realizar una revisin mucho ms profunda sobre el tema. Igual, desde el punto de vista instrumental u operativo no es prudente ignorar el necesario reconocimiento y efectivizacin en igual medida que los derechos humanos ms conocidos y asegurados.

Segn Symonides (2005), los derechos culturales constituyen en la prctica una categora insuficientemente desarrollada y a la cual se le ha prestado menos atencin que a otros derechos, cuyo estudio ha sido mucho ms profuso, como son los derechos econmicos, polticos, etc. Otros autores como Prott (2001) y Cipriano (2015) atribuyen esta falencia al carcter complejo de estos derechos, los cuales deban ser estudiados desde los puntos de confluencia de diferentes disciplinas como el Derecho, la Filosofa, etc.

La posmodernidad con el acompaante insustituible, las tecnologas de la informacin y la comunicacin que han llevado a un mundo globalizado en el cual el conocimiento ha visto diluirse los lmites espacio temporales. Gracias a la expansin a los rincones ms distantes del planeta, ha impulsado el crecimiento de la demanda de acceso universal a la educacin, se generaliza el surgimiento, fortalecimiento y efectivizacin de nociones antes ignoradas o invisibilizadas que marcan un nuevo lenguaje planetario, como pueden ser gnero, generaciones, diversidad, inclusin, etc. Todas ellas estn en la base del surgimiento de procesos sociopolticos que intentan responder a los reclamos y que contribuyen a dar una nueva significacin al trmino derechos culturales.

Rastrear el trmino derechos culturales, indica que existen tres direcciones hacia las cuales llevar la bsqueda:

1. La comprensin de la cultura en trminos del patrimonio acumulado por la humanidad a lo largo de la historia.

2. La cultura como proceso creativo encargado de la creacin artstica y cientfica.

3. La cultura vista como identidad que representa a ciertos grupos sociales, o sea la nocin antropolgica de la cultura.

En la actualidad el concepto de cultura ha evolucionado y no se restringe solo a las artes y la creacin literaria. Hoy da se vincula ms al modo de vida y guarda una relacin ms estrecha con la educacin, la lengua y la religin, despojndose de una nocin primaria de consumo. Este desplazamiento conceptual se mueve a la vez a los derechos culturales hacia no solo el disfrute pleno de los productos de la cultura, sino hacia el aseguramiento de una identidad cultural individual que es parte intrnseca de la dignidad humana.

Un concepto amplio de la cultura significa entender que esta no es patrimonio de algn grupo humano especfico sino de todas las personas, por lo cual los derechos culturales debieran entenderse como los derechos que de manera igualitaria garantizan el desarrollo de los seres humanos en acuerdo a un modo de vida, al disfrute de creencias, valores y tradiciones en los que se expresa la capacidad individual de crear y transformar la realidad que les rodea.

Segn Donders (2015, p. 3) Cultural rights can be broadly defined as human rights that directly promote and protect the cultural interests of individuals and communities, and that are meant to advance their capacity to preserve, develop and change their cultural identity.

En este trabajo se realiza un anlisis crtico de los derechos culturales y las problemticas vistas desde la doctrina clsica y el constitucionalismo actual, se realiza al propio tiempo una aproximacin al cumplimiento de estos derechos en Ecuador, desde un anlisis crtico que incluy la revisin del concepto derechos culturales y la expresin desde los derechos humanos.

La importancia del trabajo se relaciona con la necesidad de profundizar en los derechos culturales por el carcter estratgico; ellos por la relacin con la identidad pueden ser el detonante para la construccin de instrumentos encaminados a la proteccin de otros derechos humanos y la determinacin de polticas pblicas que contemplen indicadores del desarrollo humano favorecedores de amplios grupos y colectividades, convirtindose en un espacio para el establecimiento de nuevas prcticas sociales.

METODOLOGA

Para la realizacin de la investigacin se utiliz una estrategia metodolgica cualitativa, se divide en dos etapas el proceso de indagacin. En una primera etapa, exploratoria y descriptiva del contexto terico y las dimensiones conceptuales que permiti el abordaje de las problemticas inherentes a los derechos culturales, segn las teoras iusnaturalista e iuspositivista y las actuales enfocadas en la visin crtica de la realidad y el reflejo a nivel internacional. En una segunda etapa, se realiz una aproximacin al cumplimiento de estos derechos en Ecuador, desde un anlisis crtico que incluy la revisin del concepto derechos culturales que se maneja en Ecuador y la expresin desde los derechos humanos en la normativa vigente.

DESARROLLO

Acercamiento a la conceptualizacin de los derechos culturales

Al abordar los derechos culturales en primer lugar se debe hacer mencin a la categora terica cultura y los niveles de complejidad que se proyectan desde tres direcciones:

-      La construccin semntica conceptual del trmino cultura, cuya vaguedad e imprecisin puede ser la base para diferentes interpretaciones.

-      La aplicacin en las prcticas sociales que se deriva de las diferentes interpretaciones del trmino y la incorporacin desde determinados referentes y simbologa.

-      La indeterminacin de los nodos articulatorios entre ciencias como el Derecho, la Antropologa, la Sociologa que no consiguen un acuerdo acerca de cmo los problemas que les ocupa pudieren ser abordados desde la ptica de la construccin de una dimensin cultural en los derechos humanos.

Si a lo antes mencionado se le adiciona que el entorno social est en constante cambio, cualquier conceptualizacin de la cultura resulta polmica y difcil de delimitar. Esta complejidad ha estado a travs de la historia tras la definicin y la consideracin de que, en modo alguno la cultura constituye un sistema estable. Como plantea Cipriano (2015, p.52), La cultura es una construccin de sentido dinmico que obliga a cuestionar y superar lmites y saltar las vallas metodolgicas y epistemolgicas con las que hasta hoy se reproducen conocimientos e instituciones, otorgando o denegando derechos.

Diversas han sido las aproximaciones en la historia alrededor de la cultura, desde afirmar que todo es cultura, incluye en ella la educacin, la salud, etc., hasta limitarla a cuestiones vinculadas con el arte o las tradiciones; esquivar el tratamiento o tergiversarlo hasta la vulgarizacin extrema o la consideracin de que el mundo actual vive en franco deterioro cultural. La nocin de cultura se extendi tanto que, aunque nadie se atrevera a reconocerlo de manera explcita, se ha esfumado. Se volvi un fantasma inaprensible, multitudinario y traslaticio. (Vargas, 2010)

La primera definicin cientfica sobre la cultura surgi dentro de la Antropologa, es Tylor en 1871 quien consider que cultura es ese todo complejo que comprende conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y cualesquiera otras capacidades y hbitos adquiridos por el hombre en tanto que miembro de una sociedad. (p. 29)

Este concepto surgido dentro de la Antropologa, no perdur pues la definicin no tuvo en cuenta las diferencias existentes entre las civilizaciones originarias y las actuales, donde los conocimientos, tradiciones, etc., trascienden el contexto donde son creados y se convierten en patrimonio de cientos de millones de seres humanos. Hoy, cualquier conceptualizacin de la cultura debe articular las dinmicas de la relacin entre lo individual y lo colectivo en un proceso lo ms flexible como para reunir lo diverso y lo nico.

En la actualidad las concepciones sobre la cultura necesitan ser reinterpretadas a la luz de las complejas y dinmicas relaciones sociales que caracterizan el mundo, por relacionarse con el conjunto de prcticas sociales en las que un grupo o una sociedad especfica simbolizan el estilo de vida. Cualquier concepto de cultura debe entenderla como un proceso en permanente construccin y deconstruccin, dinmico y cambiante; capaz de acoger dilogos, tensiones, acercamientos y rupturas; y es aqu donde el Derecho necesita legitimar o rechazar las prcticas sociales que la componen.

El Derecho ha sido desde el advenimiento de la modernidad, quien ha organizado normativas en la sociedad, no solo se regula la conducta de las personas sino tambin se sustenta dentro de lmites de legalidad el reparto de los productos de la vida en sociedad: la economa, la poltica, el conocimiento, etc. Estas funciones del derecho no siempre han sido atendidas por la doctrina jurdica ni los operadores, en lo principal por el predominio de las posiciones tericas relativas al iusnaturalismo o escuela de derecho natural y al iuspositivismo o escuela de derecho positivo.

Durante el siglo XX estas dos teoras dominaron el escenario jurdico. Ambas posiciones lideraron los debates tericos y la influencia se extiende hasta la actualidad. Para el positivismo, el fenmeno jurdico es visto desde una concepcin cientificista, desarticulado de otros saberes. El iusnaturalismo en cambio, se concentr en la justificacin de las teoras sobre la justicia. Ambos posicionamientos epistemolgicos reducen la complejidad del fenmeno jurdico al que consideran desligado de otros fenmenos sociales; es incapaz de fundamentar al Derecho desde las dimensiones sociolgica, antropologa, econmica, etc.

 

Las posiciones iusnaturalistas e iuspositivistas dominaron la fundamentacin epistemolgica de la teora jurdica desde el siglo XVII hasta avanzada la segunda mitad del siglo XX, ambas posiciones tienen en comn el estar englobadas en una racionalidad idealista y en ser ambas explicaciones reduccionistas del fenmeno jurdico. El reduccionismo se relaciona con una distorsionada concepcin del fenmeno jurdico, el que desde el iuspositivismo se interpreta como un conjunto de normas desligadas de cualquier otro tipo de normas. Mientras, en el iusnaturalismo el Derecho aparece como un conjunto de normas que obedecen a un orden superior adecuan el orden actual por uno considerado superior.

Se necesita de nuevos posicionamientos epistemolgicos para explicar el Derecho, no ya como una entelequia, sino como una prctica social en la cual se manifiestan las palabras, smbolos y concepciones que integran la cultura; convirtindose esta en un nodo articulador de las dimensiones mencionadas. La cultura desde estas dimensiones, segn Cipriano (2015) interpela al Derecho y le exige poner en tensin los lmites tericos para responder a una realidad dinmica y en continua evolucin. Es en este espacio que la Teora Crtica ocupa un espacio en el cual se abren nuevos presupuestos epistemolgicos que permiten comprender los fenmenos de mayor complejidad como los que se avizoran y producen en la realidad actual.

Es en este marco que los derechos culturales se erigen como un campo legislativo amplio y megadiverso que abarca desde las prcticas democrticas, sociales e institucionales, hasta la proteccin de los derechos relacionados con ellas y la determinacin de las obligaciones que les pertenecen. Este campo legislativo por su origen es joven y dinmico y necesita atender a las dos grandes dimensiones desde las que se proyecta la cultura como derecho: el acceso y la participacin y la consiguiente democratizacin de las polticas pblicas que permitan a todos los individuos acceder y participar de forma libre del derecho a la cultura.

Esta concepcin separa a la cultura como consumo de arte y entretenimiento para entenderla como un proceso que influye en las prcticas sociales y en consecuencia en los deberes y derechos asociados a estas, donde acceder no solo se trata de participar de los beneficios asociados a esas prcticas, sino tambin de ser partcipe en ellas. En medio de un escenario mundial lleno de desigualdades, donde aparejado a la crisis econmica se generan procesos de exclusin y diferencias, la legislacin y en especial las polticas pblicas no pueden ignorar la necesidad de hacer efectivo el derecho a la cultura.

El reconocimiento de los derechos culturales, las manifestaciones y posibilidades de desarrollo afecta a la teora del derecho porque en una sociedad diversa no cabe una nica ni homognea interpretacin de los derechos culturales, los que forma nica concuerdan como plantea Del Real (2013, p. 186), con un contexto heterogneo capaz de amparar las diferencias culturales de una sociedad civil que es empricamente multicultural.

Lo cierto es que si se desea realizar una aproximacin a los derechos culturales como constructo, habra que referirse a la doble expresin: como derechos especficos, relacionados con el logro de resultados relacionados con la produccin intelectual y artstica de individuos particulares y determinadas comunidades; o, como derechos generales que de manera transversal se expresan o manifiestan cuando se atiende al cumplimiento de otros derechos; sociales, polticos, etc.

Segn Donders (2015), los derechos culturales no pueden ser constreidos a los que se refieren nicamente a la cultura, sino que se vinculan con todos aquellos derechos humanos que protegen contenidos valiosos como pueden ser la libertad, la dignidad humana, etc.

En la actualidad los derechos culturales se renen en tres grupos: los derechos reconocidos como derechos culturales, los derechos reconocidos a los profesionales de la cultura y los derechos culturales.

- Los derechos reconocidos como derechos culturales. Dentro de estos derechos se agrupan el derecho a participar en la vida cultural de la comunidad y la proteccin de los derechos de autor, ambos representados en el artculo 27 de la Declaracin Universal de los Derechos Humanos y en el artculo 15 del Pacto Internacional de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales. Debe asimismo mencionarse el derecho a la educacin, refrendado en el artculo 26 de la Declaracin Universal de los Derechos Humanos y los artculos 13 y 14 del Pacto Internacional de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales. Para finalizar, cabe mencionar, a las libertades lingsticas que se reconocen a las personas que proceden de grupos minoritarios, derecho que figura en el artculo 27 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos.

- Los derechos de las personas cuyas profesiones se vieron reflejadas. Dentro de este grupo figuran las libertades acadmicas, los derechos de autor y de informar que poseen algunos profesionales que se relacionan con el mundo de la comunicacin.

- Los derechos de pertenencia cultural. Pertenece el derecho a la no discriminacin, las libertades de pensamiento, conciencia, religin, opinin, expresin y de asociacin (entendidos como el derecho de pertenecer o no a una determinada comunidad cultural).

En mayo del 2007, el denominado Grupo de Friburgo en el trabajo para la construccin de una declaracin sobre los derechos culturales, defendi la idea de la necesidad de un instrumento internacional que superara la consideracin fragmentaria que hasta el momento haban recibido estos derechos por una en la cual se lograra reunirlos para garantizar la coherencia, visibilidad y favorecer el cumplimiento, eficacia y respeto.

A partir del trabajo realizado por el Grupo de Friburgo, se estableci que los derechos culturales deben ser atendidos desde tres niveles: los niveles locales, nacionales, regionales y universales. Se otorga a los actores culturales, pblicos, privados o civiles, en particular y en el marco de la institucionalidad democrtica, la responsabilidad de interactuar y tomar iniciativas para lograr el respeto, la proteccin y ejecucin de los derechos culturales.

Se genera as una cierta concepcin de una ciudadana cultural, la que se convierte en la mxima expresin colectiva del ejercicio de los derechos culturales. De este modo, el acceso, el disfrute de la cultura est ligado al disfrute y ejercicio de las alternativas que convierten a los seres humanos en creadores de cultura ms que consumidores de ella. Los derechos culturales tambin pueden implicar tambin el derecho a la cultura, a conservarla, promoverla, generarla y tener acceso a ella.

A partir del trabajo realizado por el Grupo de Friburgo, se reconocen como derechos culturales los siguientes:

1. La identidad cultural y patrimonial.

2. La identificacin con la comunidad cultural.

3. Al acceso y participacin en la vida cultural.

4. La educacin y formacin.

5. La informacin y comunicacin.

6. La cooperacin cultural.

7. La libertad de investigacin, actividad creadora y propiedad intelectual.

8. La participacin en la formulacin, aplicacin y evaluacin de las polticas culturales.

Los derechos culturales en la legislacin internacional

Desde el punto de vista legal los derechos culturales, son los menos representados de los derechos humanos. Una de las causas del estado actual de indefinicin se refleja en lo escaso que es el tratamiento en los textos jurdicos internacionales.

Tabla 1

Instrumentos jurdicos internacionales sobre los derechos culturales

Instrumento jurdico

Ao

Aportes a la proteccin de derechos culturales

Declaracin Universal de los derechos humanos

1948

Se emplea el trmino derechos culturales, vinculados a otros derechos fundamentales en funcin de la dignidad humana

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos

 

1966

Enumera derechos civiles y polticos, por ejemplo, el derecho a la vida, el derecho a un juicio justo, la libertad de opinin y expresin, la libertad de pensamiento y de religin, la libertad de asociacin, etc., que deben ser garantizados de forma directa por los Estados

Pacto Internacional de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales

1966

Consta de derechos econmicos, sociales y culturales, por ejemplo, el derecho a trabajar, el derecho a la salud, el derecho a la educacin y el derecho a una calidad de vida aceptable, que deben ser reconocidos por los Estados. Se consideraba que estos derechos exigan una funcin proactiva del Estado que implicara recursos materiales y econmicos

Declaracin Universal sobre la Diversidad Cultural y la Convencin sobre la Diversidad

de las Expresiones Culturales

1991

Plantea una serie de derechos culturales

Declaracin sobre los Derechos de las

Personas Pertenecientes a Minoras Nacionales o tnicas, Religiosas y Lingsticas

1992

Establece la proteccin de los derechos civiles, econmicos, polticos y culturales de las minoras de todos los Estados

Convencin sobre la Proteccin y la

Promocin de la Diversidad de las Expresiones Culturales

2005

Establece el trato diferenciado que el Estado debe brindar a los derechos culturales

Declaracin de Naciones Unidas sobre los Derechos de los

Pueblos Indgenas

2007

Establece la igualdad de los pueblos indgenas, se resalta el derecho de ser diferentes y a que la cultura se respete

Nota: Esta tabla muestra los aportes a los diferentes instrumentos jurdicos en el transcurso de los aos

Pese a lo insuficiente representacin, en torno a la definicin de los derechos culturales, la UNESCO ha planteado importantes elementos que permiten configurar a los derechos culturales dentro de los derechos humanos, de los cuales no pueden ser separados ya que estos ltimos garantizan la diversidad cultural que se relaciona con el respeto a todos los seres humanos, ms all de la procedencia.

En particular en el hemisferio occidental, el primer instrumento que hace referencia a los derechos culturales es la Declaracin Americana de los Derechos del Hombre (DADH) de 1948, la cual en el artculo 13, menciona:

Toda persona tiene el derecho a participar en la vida cultural de la comunidad, gozar de las artes y disfrutar de los beneficios de los progresos intelectuales y especialmente de los descubrimientos cientficos.

Tiene asimismo derecho a la proteccin de los intereses morales y materiales que le correspondan por razn de los inventos, obras literarias, cientficas y artsticas de que sea autor. (OEA, 1948, s/p)

En el 2006, durante la XVI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno Iberoamericanos que tuvo lugar en Montevideo, Uruguay, fue firmada la, cuyo principal objetivo fue el reconocimiento y la proteccin de los derechos culturales, los que defini como

...derechos de carcter fundamental segn los principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia. Su ejercicio se desarrolla en Carta Cultural Iberoamericana el marco del carcter integral de los derechos humanos, de forma tal, que ese mismo ejercicio permite y facilita, a todos los individuos y grupos, la realizacin de sus capacidades creativas, as como el acceso, la participacin y el disfrute de la cultura. Estos derechos son la base de la plena ciudadana y hacen de los individuos, en el colectivo social los protagonistas del quehacer en el campo de la cultura. (OEA, 2006, p. 5)

Si bien el trmino derechos humanos no surgi desde el contexto de este documento, la importancia de este es innegable puesto que por primera vez en l y a diferencia de los instrumentos que le anteceden se apuesta por la construccin de un espacio cultural que surja no solo gracias a la integracin de la cultura, sino, sobre todo, de la unificacin en l de saberes y valores culturales compartidos por los pueblos de la regin.

Los derechos culturales en Ecuador

En el 2021 ante una pandemia que ha destruido vida y creencias, se ataca el imaginario basado en la superioridad humana, obliga a pensar en nuevas prcticas, diferentes asignaciones de sentido que posicionan al Derecho dentro de las disciplinas que precisan del cambio de las tradicionales formas de respuesta, escudadas en limitaciones conceptuales e instrumentales. Uno de los aspectos que necesitan resignificarse es el referente a los derechos culturales.

A nivel internacional es importante contar con una legislacin orgnica, sin la cual no pueden ser deslindados los compromisos especficos en torno a la consideracin de las normas que regulan la cultura. Ante todo, se precisa realizar un serio y profundo debate acerca de la cultura y los alcances, capaz de trascender las tradicionales lneas divisorias entre cultura de lite y cultura popular, se posibilita una racional articulacin entre la cultura y el desarrollo social: educativo, cientfico, poltico, etc. Es que legislar no es slo una tarea tcnica (legislativa) sino poltica e ideolgica, puede basarse en un Estado de Derecho o ser el fiel remedo salido de los instituyentes subjetivos de las lites clasistas. Las leyes que en la actualidad deslegitiman los derechos de muchos, cuyas dicotomas conducen a un discurso de intolerancia, exclusin, fragmentacin discursiva, etc.

Sin un debate acerca de la cultura y su recuperacin de centralidad necesaria para concientizar sobre los orgenes y las deslegitimaciones y sobre las desinteligencias que las mismas normas han producido y los intereses que las mismas leyes plasmaron y proyectar hacia el futuro, sin debate del que emerja un modelo cultural, slo se lograr contar con leyes sectoriales, como hasta hoy, y ello da cuenta de que la cultura nunca ha sido considerada relevante, y menos an, prioritaria.(Cipriano, 2015, p. 81)

En el caso de Ecuador, la Constitucin del 2008, crea un soporte para el ulterior despliegue de polticas pblicas que guardan relacin con los derechos culturales. En ese sentido el articulado de la Constitucin segn la intencionalidad pude ser dividido en dos apartados:

-Uno que guarda relacin con el disfrute a nivel individual de los derechos relacionados con el disfrute y acceso a la cultura como fenmeno social.

-El segundo, se relaciona con la creacin de un sistema nacional de cultura que organiza las polticas nacionales en el mbito de la cultura.

Dentro del primer grupo, los artculos del 21 al 25 expresan el derecho a nivel individual al goce de la cultura en la ms amplia acepcin, se comienza por lo que plantea el Artculo 24.-

Las personas tienen derecho a construir y mantener la propia identidad cultural, a decidir sobre la pertenencia a una o varias comunidades culturales y a expresar dichas elecciones; a la libertad esttica; a conocer la memoria histrica de sus culturas y a acceder a su patrimonio cultural; a difundir sus propias expresiones culturales y tener acceso a expresiones culturales diversas.

En el orden social el Artculo 377, se determina que

El sistema nacional de cultura tiene como finalidad fortalecer la identidad nacional; proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales; incentivar la libre creacin artstica y la produccin, difusin, distribucin y disfrute de bienes y servicios culturales; y salvaguardar la memoria social y el patrimonio cultural. Se garantiza el ejercicio pleno de los derechos culturales.

Es importante en lo particular el reconocimiento que se hace dentro del texto constitucional a la amplia diversidad cultural del pas:

Art. 62.- La cultura es patrimonio del pueblo y constituye elemento esencial de su identidad. El Estado promover y estimular la cultura, la creacin, la formacin artstica y la investigacin cientfica. Establecer polticas permanentes para la conservacin, restauracin, proteccin y respeto del patrimonio cultural tangible e intangible, de la riqueza artstica, histrica, lingstica y arqueolgica de la nacin, as como del conjunto de valores y manifestaciones diversas que configuran la identidad nacional, pluricultural y multitnica. El Estado fomentar la interculturalidad, inspirar sus polticas e integrar sus instituciones segn los principios de equidad e igualdad de las culturas.

La Constitucin del 2008 fue la base para que se trascendiera en trminos normativos de una visin elitista de cultura plantendose una visin mucho ms abarcadora que considera a todos los ciudadanos sujetos de derechos culturales.

El Plan Nacional del Buen Vivir, que se considera como una especie de hoja de ruta para el desarrollo refleja los derechos emanados de la Constitucin, se seala en el Objetivo 7, la intencionalidad de: Construir y fortalecer espacios pblicos, interculturales y de encuentro comn.

En noviembre del 2010 en la capital uruguaya, Montevideo, se llev a cabo el primer foro sobre derechos culturales en el cual Ecuador estuvo representado. All se trataron los diversos espacios donde podran articularse los Derechos Culturales de los ciudadanos y colectivos suramericanos.

En el 2012, Ecuador fue sede del II Foro Internacional de Derechos Culturales y Mecanismos Transversales Compartidos en la Regin, esta alineacin del Estado ecuatoriano a los lineamientos regionales articuladores de los derechos culturales, estuvo ligada a la generacin de un nuevo paradigma para entender estos derechos, asociado a la adopcin de una postura crtica frente a las lgicas hegemnicas, los prejuicios y la discriminacin de lo diferente o de las personas diferentes, que fue el discurso imperante por muchos aos.

Pese a lo planteado el reconocimiento de los derechos culturales en Ecuador, no es sustancial la diferencia de lo que ocurre en otras partes del mundo, se comienza por las indefiniciones conceptuales y se culmina en la insuficiente instrumentacin jurdica. Pese a que se declara l existencia de un Estado plurinacional, en la prctica el entramado sociopoltico que tiene races que se adentran en lo profundo de la sociedad, provoca que solo sea una estructura formal, en la que no se logra avanzar en el proceso de descolonizacin de las instituciones pblicas, sociedad y sobre todo en el terreno de las creencias.

Al decir de Krainer y Guerra (2016, p. 30)

Se debe generar interculturalidad a nivel poltico, a partir del establecimiento de polticas pblicas que tomen en cuenta las llamadas 3R de la interculturalidad. La primera consiste en reconocer la cultura, es decir, la lengua, los sistemas de conocimiento, los valores de los diferentes pueblos y nacionalidades. La segunda consiste en redistribuir el poder, de tal forma que los diferentes grupos tengan acceso a puestos de poder y de representatividad poltica. La tercera es la redistribucin de la riqueza mediante la ejecucin de acciones afirmativas, para que el presupuesto del Estado vaya con mayor nfasis hacia los pueblos y nacionalidades.

Luego de la Constitucin del 2008, estuvo claro que se necesitaba de la organizacin del cuerpo legal que acompaara la ejecucin, es as que, en trminos de derechos culturales, se considera a la Ley Orgnica de Educacin Intercultural (LOEI), como uno de los escenarios fundamentales.

En la LOEI (Art.3, Literal a) se consagra al desarrollo de una cultura de paz entre los pueblos y de no violencia entre las personas, y una convivencia social intercultural, plurinacional, democrtica y solidaria. Es la educacin o la educacin el proceso que debern apoyar la recuperacin de la memoria histrica cultural, base de la seguridad identitaria y orgullo lingstico de nuestros pueblos, la democratizacin del espacio pblico para romper con la hegemona del poder, y el fomento del dilogo para sensibilizar, concientizar y humanizar (Kowii 2009).

Igual ocurre, en la LOEI (Art.3, Literal a) se consagra al desarrollo de una cultura de paz entre los pueblos y de no violencia entre las personas, y una convivencia social intercultural, plurinacional, democrtica y solidaria.

 

En el 2016 fue promulgada la Ley Orgnica de Cultura, la cual declara como finalidad primigenia

Art. 1.- Del objeto. El objeto de la presente Ley es definir las competencias, atribuciones y obligaciones del Estado, los fundamentos de la poltica pblica orientada a garantizar el ejercicio de los derechos culturales y la interculturalidad; as como ordenar la institucionalidad encargada del mbito de la cultura y el patrimonio a travs de la integracin y funcionamiento del Sistema Nacional de Cultura. (p. 3)

Esta Ley declara por vez primera de manera orgnica estructurada los derechos culturales de los ciudadanos:

a)    La identidad cultural

b)    Proteccin de los saberes ancestrales y dilogo intercultural

c)     Uso y valoracin de los idiomas ancestrales y lenguas de relacin intercultural

d)    Memoria social

e)    Libertad de creacin

f)      Acceso a los bienes y servicios culturales y patrimoniales

g)    Formacin en artes, cultura y patrimonio

h)    Uso, acceso y disfrute del espacio pblico

i)       Entorno digital

j)      Derechos culturales de las personas extranjeras

k)     Derechos culturales de las personas en situacin de movilidad

l)       Derecho a disponer de servicios culturales pblicos

De igual manera la Ley Orgnica de Cultura (2016, p. 5), establece las garantas para los derechos culturales:

Art. 6.- De la garanta y patrocinio de los derechos culturales. Los derechos culturales sern garantizados por el Estado y patrocinados por las entidades que conforman el Sistema Nacional de Cultura, las cuales implementarn las acciones de orden tcnico, administrativo, financiero y legal correspondientes, de conformidad con la Ley.

Es importante en la ruptura con las miradas anteriores a los derechos culturales, la proyeccin de cultura y arte que se realizan desde esta Ley al considerarlas parte importante de la economa:

Art. 114.- El Arte y la Cultura como Sector Prioritario de la Economa. - Para efectos de la aplicacin de los incentivos tributarios previstos en la legislacin nacional, se declara como sector econmico prioritario para el Estado a la produccin de bienes y servicios artsticos y culturales, de conformidad con la Ley de Rgimen Tributario Interno.

Igual sucede con la consideracin de las sanciones que deben tomarse ante la inobservancia de la Ley

Art. 169.- Tipos de Faltas. Sin perjuicio de las responsabilidades civiles y penales que pudieran establecerse en el fuero correspondiente, sern faltas administrativas las que se cometan por parte de las personas naturales o jurdicas, pblicas o privadas, contra el pleno ejercicio de los derechos culturales, la autonoma de la cultura, la creatividad y las artes, el patrimonio cultural y la memoria social, la cultura de paz o las que impidieren el cumplimiento de obligaciones institucionales en materia de cultura. (p. 29)

Pese a que esta Ley cerr el ciclo constituyente la retardada aprobacin siete aos despus no tuvo las repercusiones que cabra esperar, no obstante, contribuy al reordenamiento de la institucionalidad cultural en Ecuador, se determina un sistema encargado de la gestin de la cultura. A pesar de los intentos de convertir esta Ley en punta de lanza en la batalla por el rescate de esos derechos, la realidad super cualquier intencionalidad. Se mantuvieron miradas tradicionales sobre conceptos que forman parte de la cultura del pueblo y sobre esa base se tomaron decisiones que afectan ese legado. En referencia a las consecuencias de una visin apcrifa de la heurstica arquitectnica, Bojorque (2016, p.1-2) analiza las consecuencias de considerar el trabajo de los arquitectos desde lo patrimonial y tecnolgico, desconociendo la esencia de la creacin arquitectnica en cuya base se hallan los procesos de convivencia humana y la cultura, todo ello ha llevado a que se pierdan edificaciones icnicas de la cultura en el pas, se daa con ello una imagen identitaria de una poca y un lugar:

Vea el caso ms que dramtico que han tenido que soportar importantes y emblemticos edificios y estructuras de la poca moderna latinoamericana en todas las ciudades como tambin en Cuenca en edificios como aquel del propio Municipio en el centro de la urbe y aquellos de la Universidad de Cuenca, edificios irrespetados y atormentados con rediseos y ampliaciones por decir lo menos ya que el peso de lo patrimonial entendido como lo ancestral se ve fcilmente superado por falta de un anlisis legtimo de trascendencia por no existir una legislacin que proteja el pensamiento, las ideas y la filosofa arquitectnica.

Es indudable por todo lo planteado que los futuros gobiernos en Ecuador, se necesita continuar en la profundizacin de los derechos culturales. Durn (GK city, 8 de octubre del 2020) realiza un anlisis de la situacin actual del sector de la cultura, plantea que:

[] el sector cultural vive su mayor crisis, no porque antes no haya enfrentado problemas relativos a la autonoma, financiamientos y dbil institucionalidad, sino porque el sueo de un estado garantista en materia de cultura nunca lleg. Los institutos culturales de cine (ICCA) y artes (IFAIC) consignados en la Ley y creados, ms all de sus dificultades, ya no existen: se fusionaron en el Instituto de Fomento a la Creatividad y la Innovacin (IFCI) sin siquiera poder mostrar su impacto. Los subsistemas de cultura no han despegado y deban preceder a la creacin de grandes instituciones culturales como la ansiada Biblioteca Nacional que no logra ver la luz.

La revisin del cumplimiento de los derechos culturales en Ecuador seala, es una visin parcelada de la cultura, la carencia de una visin cultural de largo plazo, el dbil impacto de los mecanismos que resguarden los derechos culturales y, sobre todo, que se ha presentado el mismo asunto con ropajes nuevos, mientras la esencia apuesta al discurso colonizador de antao.

La construccin de un Estado intercultural, es todava un sueo en desarrollo que precisa de la transformacin profunda de los valores de la sociedad, del Estado y en especfico el sistema de gobierno. En Ecuador hoy ms que nunca se necesita que quienes forman parte de los sectores que toman decisiones y se encargan de la elaboracin de las polticas pblicas estimulen aquellas que son eficientes, oportunas y, sobre todo, que pueden articular a todos los ciudadanos sin distingos particulares en el proceso formar en las nuevas generaciones valores interculturales y nuevas miradas a un mundo que en s mismo es heterogneo culturalmente y la cultura no es un don innato, ella se aprende a travs de la vida en sociedad.

A modo de cierre

Para finalizar, unas ideas sintetizadoras, ya que pretender un cierre del tema sera ignorar todo lo que falta por construir en torno al mismo.

Desde la insuficiente delimitacin terica de la cultura como concepto, la cual ha transitado por dismiles interpretaciones que afirman que todo es cultura, incluye en ella la educacin, la salud, etc., hasta reducirla a cuestiones relativas al arte o las tradiciones; ignorar el tratamiento o distorsionarlo hasta el punto de una vulgarizacin extrema o del franco deterioro cultural del mundo actual; la concepcin de los derechos culturales ha variado en el progreso.

 

Durante el siglo XX las teoras iusnaturalista e iuspositivista dominaron el escenario jurdico. Ambas posiciones lideraron los debates tericos y la influencia se extiende hasta la actualidad, aprecindose que se necesita atender a las grandes dimensiones desde las que se proyecta la cultura como derecho: el acceso y la participacin y la democratizacin de las polticas pblicas que permitan a todos los individuos acceder y libre participacin del derecho a la cultura, lo que ubica a los derechos culturales en un campo legislativo amplio y megadiverso que abarca desde las prcticas democrticas, sociales e institucionales, hasta la proteccin de los derechos relacionados con ellas y la determinacin de las obligaciones que les pertenecen.

A nivel internacional es an insuficiente el abordaje de los derechos culturales en la legislacin, situacin en la cual existe coincidencia en Ecuador. Pese a que la Constitucin del 2008 cre un soporte para el ulterior despliegue de polticas pblicas que guardan relacin con los derechos culturales, profundizar en el tema es necesario, tanto en el mbito terico como instrumental pues predomina una visin parcelada de la cultura, se carece de una visin cultural de largo plazo y es dbil el impacto de los mecanismos que resguardan los derechos culturales.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS

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Bojorque, E. (2016). Con respecto al proyecto de Ley Orgnica de Cultura en Ecuador (2016) desde la visin del arquitecto. Revista Margen, nro. 80, pg. 1-3 http://www.margen.org/suscri/margen80/bojorque80.pdf

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Durn, L. (2020). Cultura: sacar de la precarizacin al sector y cumplir con la Ley Orgnica. https://gk.city/2020/10/08/proximos-4-anos-cultura-elecciones-2021

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[1] Estudiante de la Carrera de Derecho, Universidad Tcnica de Machala, Ecuador

[2] Estudiante de la Carrera de Derecho, Universidad Tcnica de Machala, Ecuador

[3] Profesor de la Carrera de Derecho, Magster en Investigacin Jurdica, Universidad Tcnica de Machala, Ecuador

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